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Fri, Aug
 

El dirigente nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, dijo que los estatutos de partido aprueban la reelección de funcionarios que obtuvieron un cargo de elección popular a través del voto de la ciudadanía.

 

Durante una gira de trabajo por Tamaulipas, señaló que serán los propios ciudadanos quienes decidan si los representantes de Morena se mantienen en sus cargos o no.

 

“El estatuto establece que pueden reelegirse aquellos que llegaron a un puesto de representación popular que fueron electos por los votos directos de los ciudadanos, tienen el derecho y la posibilidad de poder ser electos.

 

Serán los ciudadanos los que premien o castiguen si se hizo una gestión muy buena por lo tanto darle una oportunidad otros tres años o sancionar”.

 

De acuerdo con la reforma electoral, la reelección estará permitida a partir del 2021 para los diputados federales por un máximo de cuatro periodos, es decir, 12 años en total.

 

Alcaldes y regidores solo podrán reelegirse por un periodo más de tres años.

 

México mantiene latente una crisis  económica que hasta el momento no se observa alguna preocupación por parte de las autoridades gubernamentales para  aplicar medidas que  impidan que  este año  el número de pobres siga en incremento y con ello algunos otros daños colaterales se empiecen a desatar.

 

Cuando los empresarios, nacionales e internaciones, buscan un país para invertir, este debe  cumplir con sus expectativas basadas en la certidumbre jurídica de que sus inversiones  no perderán y que la seguridad del país elegido  sea  buena y no  tenga conflictos internos.

 

Estos dos datos fundamentales no las cumple México, porque nuestras autoridades están más  preocupados en pasar a la historia como una  administración austera, que de nada ha servido en los primeros 19 meses de esta administración

 

Ayer el Instituto Nacional de Estadística y  Geografía  (Inegi) dio a conocer que la inversión bruta fija de mayo retrocedió 38.4 por ciento respecto al mismo mes de 2019. El  retroceso más fuerte desde agosto de 1995.

 

Este retroceso debemos resaltar  no es previamente producto de la pandemia se mantiene en México y el mundo, esto viene de meses atrás

 

Los datos señalan que es desde el 2015 cuando este rubro presento una caída  del 12. 6 por ciento y poco se hizo para corregirlo, lo que  aunado a la pandemia  en el segundo trimestre de este año 2020 podría alcanzar  niveles de más del 40 por ciento por la inactividad que se mostró en los meses de mayo y abril

 

Que ha sucedido, desde el año 2000 cuando las administraciones federales intentaron tener una economía con déficit cero, los gastos que se realizaban por parte de los gobiernos empezaron a bajar, la infraestructura fue escasa a excepción de las fastuosas obras que darían  relumbrón al gasto público, lo dejo una  tasa promedio de crecimiento de  inversión fue de 2.5 por ciento al año,  insuficiente para cubrir las  necesidades del país.

 

Invertir es  desarrollar capacidad productiva. Se crean empleos se  mantiene en circulación la economía y esta deja  resultados positivos

 

Veamos, si en México fue necesario crear caminos, de terracería o asfaltadas y pavimentadas para acercar  a las comunidades a poblaciones que les permitiera  vender sus productos y no se realizaron, la economía  registra menor crecimiento y por ende mayor incremento de la pobreza.

 

 Esto ocurrió durante la administración de Peña Nieto que dejo de invertir en  infraestructura para alentar el crecimiento económico y se centró en  obras con mayor gasto pero no necesariamente de utilidad económica para todos los mexicanos.

 

Con ello los índices de crecimiento  y desarrollo se estancaron en un crecimiento de solo el 2 por ciento, invierte poco y gana poco, ahora en esta administración donde la pauta principal es reducir los gastos, los resultados se observan de manera más rápida, la falta de inversión  estanca a la economía y permite el crecimiento de mayores necesidades y pobreza.

 

En estos momentos de crisis es necesario que la presente administración y el poder legislativo permitan  un endeudamiento, manejable, con la intención invertir en infraestructura, más dirigido a el crecimiento comercial de las comunidades mexicanas y menor a las fastuosas construcciones, para que nuestra economía se reactive y con ello podamos amortiguar la caída, que sigue siendo de dos dígitos de acuerdo a los analista económicos.

 

Así lo han hechos países como Alemania que ha invertido una cantidad importante cercano al 40 por ciento  de su Producto Interno Bruto para alentar  a su economía, en México seguimos con  rangos de 18.6  por ciento del PIB, pensando que esto detonará el desarrollo.

 

El último dato disponible para México, correspondiente al primer trimestre de este año, fue de 18.6 por ciento.

 

De tal forma que si el gobierno federal  espera que las inversiones privadas puedan sacar adelante a nuestro país, será necesario estimular esta inversión a través de políticas fiscales y económicas o de lo contrario la pobre inversión  pública  no podrá sacar adelante a México en el corto plazo, tomando en cuenta que las consecuencias económicas después de la pandemia bastante negativas

 

México necesita cumplir entonces con las dos condiciones primordiales que piden la inversión privada, certidumbre jurídica, que no le cambien  de un día a otra las reglas para invertir o se  eliminen contratos de inversión y que la seguridad sea  por lo menos la suficiente para evitar ahuyentar  estos recursos.

 

México tiene los recursos para ofrecer  a los inversionistas un gran mercado de consumo pero le hace falta certidumbre respecto a la seguridad, este debe ser el problema a resolver en lo inmediato o de lo contrario el número de pobres en el país seguirá creciendo, el desarrollo y crecimiento económico seguirán estancados y lo por  la crisis que dejará la pandemia se prolongara aún más.

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