Las lecturas que dejan los comicios de Coahuila

Por Víctor Barrera

El triunfo del PRI en Coahuila muestra dos cosas. La primera que esto confirma que este partido político aún puede movilizarse como en los viejos tiempos y que su estructura puede hacer milagros. La segunda debe ser un foco amarillo para Morena que ha presumido durante meses su enorme crecimiento de su militancia, pero que muestra que esta no es totalmente dentro del todo el territorio nacional.

El PRI demostró también que sobrevive y podría crecer aún más rumbo a los comicios intermedios, siempre y cuando, como lo hicieron esta vez, su dirigente, poco o nula intervención tenga dentro de los estados, para evitar que la antipatía que genera crezca en la militancia del partido tricolor.

Sin embargo, el PRI debe estar consciente que este triunfo no significa que a logrado pasar la línea de la sobrevivencia política, porque en muchos estados de la república, se ha visto totalmente rebasado por otras fuerzas políticas dejándolo en lugares bastante alejados del primero o segundo lugar. En las contiendas.

Ahora debe entender el PRI que el trabajo en territorio, sumando a su estructura que ofrece más votos puede darle ese oxígeno en el 2027, que le permita recuperarse en los próximos años y convertirse en un oponente fuerte para el 2030.

Aqui, resultará interesante como se trabajarán las candidaturas para el 2027 y sumar más gobiernos estatales, municipales. Por supuesto subir el número de legisladores en los Congresos locales y en el federal, para luego ir preparando a quien será su candidato rumbo al 2030.

Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del partido, deberá entender que el no podrá ser el candidato presidencial, porque no lograría absolutamente nada. Que el candidato deberá salir de sus filas, y que tenga la suficiente fuerza y presencia para ir sumando a más posibles votantes.

La fórmula en Coahuila ha sido perfecta. El trabajo realizado por el gobernador, para enfrentar uno de los males que prevalecen en el país, como o es la inseguridad, el mirar el futuro bajo la posibilidad de establecer un ambiente adecuado para atraer inversiones y sobre todo el trabajo que se realizó con la estructura.

De parte de Morena, es mejor reconocer la derrota y evitar impugnar todos los resultados, porque el triunfo del PRI fue contundente. Dos a uno y en el distrito de menor diferencia este es de ocho puntos entre el candidato del PRI con el de Morena.

Hablar de la “compra de votos” no es un argumento creíble, porque Morena conto con el aparato federal, con los programas sociales y las becas que se reparten entre la población. Lo que no tomó en cuenta Morena es que no ha dado los resultados positivos suficientes a la población y esta  empieza a cobrarle la factura 

No dudo que el tema Coahuila sea tomado en las mañaneras, donde Shienbaum Pardo se sume a las críticas de su partido, pero esto solo podría ser contraproducente, porque entonces demostrarían que buscan obtener todo el poder a costa de lo que sea. Aun sobre la decisión de la ciudadanía

Lo que debe hacer Morena es realizar una revisión interna y conocer las causas de su derrota. Reconocer que ya no es suficiente el nombre de su líder mora. Que hasta ahora lo hechos por los servidores públicos emanados de Morena es solo mostrar que es más grande el apetito de obtener dinero y poder que el servir a la gente.

Es cierto Coahuila es solo un estado de los 32 de la república. Pero el descredito que han ido ganado los gobernadores de Morena, basado en la falta de resultados y que algunos de ellos buscan más crecimiento en sus bolsillos que en el de los ciudadanos, puede permear en los próximos meses. Morena tiene el reto de vencer en lo interno para enfrentar lo externo.