En Mi Opinión
*En política, terreno cedido es terreno perdido
*Castro Trenti, ¿el as en la manga de Sheinbaum Pardo?
Si como dicen algunas plumas informadas y serias, la fractura que viene en Morena es inminente por la radicalización de los duros que están en plena rebeldía y confrontación con los moderados que hoy encabeza Claudia Sheinbaum, el panorama para el 2027 se les puede complicar, si los candidatos a gobernador que falta por definir, no son probados cercanos, identificados y leales a la presidenta.
En ella descansa hoy el poder, aún y cuando muchos dentro de ese movimiento le quieren jugar las contras impulsando a quienes se la jugaron por Adán Augusto López Hernández en la contienda interna para definir candidato presidencial.
Por el bien de su gobierno y por la fortaleza del grupo que debe ya definir como de ella, Sheinbaum Pardo no se puede permitir “colados” del desprestigiado tabasqueño y ex secretario de Gobernación para los gobiernos estatales.
Le quedan cuatro años de su gestión. No es ya tiempo de López Obrador y por ello debe ser firme en la toma de sus decisiones, aplicando sus criterios, convicciones e ideales, que permitan identificar al Claudismo, no al Lopezobradorismo como el motor del gobierno.
A dos estados me referiré hoy: Baja California y Baja California Sur, entidades clave para el desarrollo turístico y económico de nuestro país y para el restablecimiento de la buena relación con Estados Unidos.
En Baja California, pretenden disputar la candidatura personas identificadas con Adán Augusto López Hernández y no con Sheinbaum Pardo.
Tanto la senadora con licencia Julieta Ramírez como el alcalde también con licencia de Tijuana, Ismael Burgueño, están plenamente ubicados como gentes de Marina del Pilar y Carlos Torres, ex esposo de la gobernadora.
La senadora fue una muy activa operadora y promotora de López Hernández, y por él trabajó y manejó recursos de procedencia dudosa para esa fallida campaña por la Presidencia.
Estos dos personajes responden a los intereses de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, que lo único que le ha dado al Partido Morena es un profundo dolor de cabeza por su cercanía con bandas criminales, y por su conflicto con el vecino del norte, que la tiene dentro del grupo de políticos sin visa y en espera de que se haga pública la petición de extradición para ser juzgada allá.
Ismael Burgueño tiene una cola más larga que la línea del Ecuador y Julieta Ramírez debería estar inhabilitada por el INE por actos muy anticipados de campaña, y por el uso de recursos públicos para su promoción personal.
Otra aspirante es Evangelina Moreno, ex diputada local y federal. La conoce bien la presidenta pero para el tamaño del reto, le falta experiencia política y administrativa.
¿Permitirá Sheinbaum Pardo que se le suban y otros decidan quién debe gobernar Baja California?
En aquella entidad tiene como aspirante a gobernador a uno de los suyos, se trata de Fernando Castro Trenti, que fue vicecoordinador durante su campaña presidencial. Él estuvo con ella de cabo a rabo, jamás titubeó de hacia dónde debía irse y de a quien apoyar y cuenta además con una hoja de servicio público muy superior a la de los demás aspirantes.
Castro Trenti tiene talento, experiencia, sentido común, preparación académica, escuela política y una propuesta seria de gobierno. Su relación con las autoridades norteamericanas es magnífica. Sheinbaum Pardo tiene en él a la mejor propuesta.
Con él no habrá dudas ni de lealtades ni de darle puntual atención y seguimiento a los programas de desarrollo del gobierno federal.
Otro con una hoja de servicio limpia es Alfredo Álvarez Cárdenas, ex secretario general de Gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Sheinbaum Pardo debe decidir sin dudar para que sea su gente y no la de otro, quien asuma el liderazgo en aquella entidad fronteriza.
En Baja California Sur las cosas también se les van a complicar mucho cuando sea ungida candidata a gobernadora Milena Quiroga, alcaldesa de La Paz con licencia y gente de todas las confianzas de Víctor Castro, Ejecutivo estatal, vinculado a grupos delincuenciales y uno más de los que se la jugó con el jefe mayor de “La Barredora”, Adán Augusto López Hernández.
Ahí dejaron pasar a su mejor carta que era el maestro Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, ex alcalde de La Paz y ex diputado federal quien muy probablemente será fichado por Movimiento Ciudadano para dar la sorpresa.
Si Dante Delgado Rannauro y Jorge Álvarez Máynez se deciden por él, será con mucho, el mejor candidato a gobernador de todos los que por sus siglas compitan.
Muñoz Álvarez es un político con oficio, trayectoria, escuela y ha recorrido Baja California Sur en diversas ocasiones para conocer sus problemas y para ofrecer, de ser gobernador, solución a sus múltiples carencias y necesidades.













