Sigue latente la caída del grado de inversión

Por Víctor Barrera

México tiene que trabajar a marchas forzadas para alcanzar mantener el grado de inversión que por el momento se encuentra más cercano al titulo de papeles basura. Esto es un reto a resolverse ya y al parecer no todos dentro del gobierno están de acuerdo a las propuestas de Claudia Sheinbaum.

Cuando se presento el Paquete Económico, señale que era más realista, los números macro económicos estaban más cercanos a la realidad que al optimismo casi desbordado que en meses anteriores se tenia.

El problema es encontrar esa consolidación fiscal que perita tener los ingreso suficientes para financiar todos los proyectos de infraestructura, superar la emergencia financiera que aun mantiene Pemex y CFE, porque aun seguirán recibiendo recursos públicos en 2027. y sobre todo establecer un esquema recaudatorio para evitar el incremento de la informalidad, este sector que hace mucho daño al país.

Recientemente la calificadora Fitch Ratings entregó una nota especial donde señala que el gobierno mexicano mantenía un diálogo abierto con sectores empresariales y de la sociedad para establecer disposiciones especificas, incluidos en los límites a deducciones, que mantengan condiciones de certidumbre con inversión

Esto suena lógico, pero en la cámara de diputados al parecer, la mayoría legislativa no moverá ni un punto o coma en el Paquete Económico referente a la Ley de Ingresos, lo que significa que no habrá modificaciones.

Esto por supuesto pone en riesgo al sector formal empresarial, puesto que tendrán que solventar un menor porcentaje de deducciones, lo que se convertirá en el corto plazo en una disminución de gastos en sus costos de las empresas y por su puesto la nómina será un factor a determinar.

De no haber una solución favorable al sector empresarial mexicano, los problemas en recaudación y fortalecimiento fiscal no podrá darse manteniendo la debilidad en la estructura de las finanzas públicas.

Porque hasta el momento las autoridades mantiene su presión al sector formal y no han puesto énfasis en gravar la informalidad. Esto ha dado como resultado que el crecimiento de la informalidad en el país anualmente es de 2 por ciento, mientras que la formalidad solo lo hace en 0.7 por ciento.

Esto por supuesto nos dá como resultado una hacienda pobre y débil para establecer mayor gasto público encaminado a solventar los problemas de infraestructura nacional.

En conclusión, esto pone en riesgo el grado de inversión del país, que desde 2019 a la fecha a perdido ocho escalones.

Es de relevancia que Hacienda establezca una solución favorable para que el sector empresarial formal, mantenga la certidumbre en sus inversiones, se les otorgue mayores beneficios fiscales y se aumente el crecimiento de este sector que son quienes ofrecen más del 80 por ciento de los empleos formales.

Si se sigue cerrando los ojos al incremento de la informalidad de parte de las autoridades, solo será el camino más rápido para llegar a perder el grado de inversión.

Todo esto es la “herencia maldita” del sexenio anterior que realizó un gasto público irracional creando obras que no podían ser sostenidas económicamente y que aumento el nivel de deuda del país y el déficit fiscal.