El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, pidió a su aliado, el presidente estadounidense Donald Trump, que suspenda los aranceles para ayudar a la nación sudamericana a recuperarse del poderoso terremoto que dejó al menos 289 muertos.
De la Espriella asumió el cargo a principios de este mes, pocos días antes del terremoto de magnitud 7.4. Contó con el apoyo de Trump en las reñidas elecciones presidenciales de Colombia, que se decidieron en una segunda vuelta el 21 de junio, y ha buscado enfatizar sus vínculos con el líder estadounidense.
El sábado por la noche, de la Espriella escribió en X que habló con Trump y le agradeció la ayuda enviada por Estados Unidos en respuesta al terremoto. Añadió que le pidió que considerara la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos, para así brindar alivio a nuestros empresarios, quienes atraviesan momentos muy difíciles debido a los efectos del terremoto.
La administración Trump no ha respondido de inmediato a la solicitud de De la Espriella. Según el Departamento de Estado de EE. UU., Estados Unidos ofreció un total de 26.5 millones de dólares en ayuda para los damnificados por el terremoto, que incluye alimentos, refugios y suministros médicos.
El terremoto que sacudió el país el lunes por la mañana devastó partes del oeste de Colombia, afectando a ciudades como Pereira, Cali y Quibdó. Las ciudades de la costa del Pacífico fueron particularmente afectadas. El presidente declaró el sismo como desastre natural.
El gobierno declaró que hay 143 personas desaparecidas, mientras que otras bases de datos gestionadas por civiles cifran el número en miles.
El desastre natural, cuyo epicentro se localizó en Chocó, una de las regiones más pobres del país, ha dejado hasta el momento 3 mil 937 heridos, según el gobierno. Además, destruyó 14 mil 705 viviendas y dañó otras 81 mil 536.
En Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia, los trabajadores buscaban a las más de 70 personas reportadas como desaparecidas. La esperanza se mantenía viva incluso después de que transcurriera el plazo crucial de 48 a 72 horas para encontrar sobrevivientes bajo los escombros.
“Los milagros existen”, a pesar de que han transcurrido más de 120 horas desde el terremoto, declaró el alcalde de Cali, Alejandro Eder, desde el centro de mando unificado. “Estamos trabajando donde sabemos que aún hay víctimas; trabajamos con la esperanza de rescatar personas con vida”.




















