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Drones ucranianos alcanzan una gran refinería rusa a casi 1,300 kms de la frontera y causan incendio

Aviones no tripulados ucranianos golpearon una importante refinería en el interior de Rusia, dijeron oficiales militares el jueves, en el cuarto ataque de este tipo en tres días dentro de la campaña iniciada hace varios meses por Kiev para asfixiar al sector petrolero, vital para Moscú.

Rusia es uno de los mayores productores de energía del mundo y el petróleo es uno de sus pilares económicos mientras su ejército intenta adentrarse en Ucrania en una ofensiva lenta y costosa, más de cuatro años después del comienzo de su invasión a gran escala.

Los ataques han mermado la capacidad de refinación de Rusia, provocando escasez en gasolineras. Funcionarios de Kiev afirman que la ofensiva busca obligar al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a negociar un acuerdo de paz. No hay indicios de que esa estrategia esté dando resultados.

El Estado Mayor de Ucrania reportó que sus fuerzas atacaron durante la noche el complejo petroquímico y de refinación de petróleo Gazprom Neftekhim Salavat, en la república rusa de Bashkortostán, y provocaron un incendio en las instalaciones.

El complejo, ubicado al sureste de Moscú a unos 1.300 kilómetros (800 millas) de la frontera con Ucrania, es una de las mayores instalaciones petroquímicas y de refinación de petróleo de Rusia, explicaron las autoridades militares rusas en una publicación en Telegram.

La planta procesa hasta 74 millones de barriles de petróleo al año y produce gasolina, diésel y otros productos, agregó.

El gobernador de Bashkortostán, Radiy Khabirov, se limitó a decir que un ataque con drones dejó dos civiles heridos y provocó un incendio en una zona industrial de Salavat.

Wildberries, el mayor minorista en línea de Rusia, cuyos enormes almacenes han sido atacados repetidamente por drones ucranianos, dijo que, tras el ataque nocturno, se registró un incendio en una de sus instalaciones en la zona industrial de Salavat. La empresa afirmó que la instalación fue evacuada, pero que allí no se almacenaba mercancía.

El ataque se produjo un día después de que misiles antibuque y drones ucranianos bombardearon una importante base naval rusa en la costa del mar Negro.

Por otra parte, cuatro especialistas en explosivos del Ministerio de Emergencias de Rusia y un guardia de seguridad fallecieron el jueves tras la explosión de un arma ucraniana no especificada en Sebastopol, una ciudad portuaria en Crimea, una península anexada ilegalmente por el Kremlin, dijo el gobernador regional nombrado por Moscú, Mijaíl Razvozháyev.

Según su relato, se estaba inspeccionando el lugar de un ataque ucraniano cuando “estalló un arma enemiga”.

No fue posible verificar de manera independiente los reportes de ninguna de las dos partes.

Una refinería rusa en Orsk, que fue alcanzada por drones ucranianos a principios de semana, suspendió sus operaciones, informó el jueves el gobernador de la región de Oremburgo, Yevgeny Solntsev.

La ofensiva alcanzó “infraestructura clave, que no puede restaurarse en este momento”, incluido equipo extranjero, y que, “teniendo en cuenta las sanciones (internacionales)”, las reparaciones podrían tardar hasta seis meses, apuntó Solntsev en un inusual reconocimiento público en Rusia sobre los problemas que están causando los ataques ucranianos.

El Estado Mayor ucraniano había reportado el ataque contra la refinería de Orsk, cerca de la frontera con Kazajistán, el martes.

Rusia respondió golpeando a Ucrania con misiles balísticos, drones a reacción y bombas planeadoras, todos ellos potentes y difíciles de interceptar. Los ataques se han cobrado la vida de más 16.000 civiles desde el inicio de la guerra, según Naciones Unidas.

Ataques rusos con 133 drones de ataque de largo alcance mataron al menos a cuatro e hirieron a otras ocho personas en toda Ucrania durante la noche del miércoles al jueves, de acuerdo con las autoridades.

Un dron Shahed a reacción impactó en un tren de pasajeros en la región sureña de Odesa y mató al maquinista y a su asistente, dijo el jueves la empresa ferroviaria estatal ucraniana, Ukrzaliznytsia.

Un dron ruso mató a dos hombres el miércoles por la noche en la ciudad de Jersón, en el sur del país, informó el jefe de la administración militar regional, Oleksandr Prokudin.

Ucrania busca desesperadamente más misiles interceptores Patriot, fabricados en Estados Unidos, para contrarrestar los misiles balísticos de Rusia, pero, según los reportes, las existencias del sistema de defensa antiaérea son bajas debido a la guerra con Irán.

Ahora, Kiev tiene dos veces y media menos interceptores Patriot que en 2025, según el presidente del país, Volodymyr Zelenskyy, que afirmó que hace llamadas todos los días para intentar conseguir más.

En una entrevista con la televisora CNN emitida el miércoles por la noche, de la que publicó fragmentos en redes sociales, dijo que le pide a Washington que venda el 5% de los que tiene en stock para ayudar a Kiev a superar el próximo invierno, cuando los ataques de Rusia suelen centrarse en la red eléctrica.

Hasta ahora ha conseguido apenas el 1%, afirmó.

En la primera mitad del año, países europeos pagaron a empresas de defensa estadounidenses al menos 3.000 millones de euros (3.500 millones de dólares) por equipos militares que enviaron a Ucrania, según un reporte publicado el jueves por el Instituto Kiel de Alemania, que rastrea la ayuda a Kiev.

El gobierno de Trump no mandará ayuda propia a Ucrania, pero permite que otros países compren sus equipos para abastecer al ejército de Kiev.

La ayuda militar proporcionada a Ucrania en la primera mitad de 2026 estuvo cerca del nivel del año pasado, según el Instituto Kiel, pero la financiera y humanitaria fue 41% menor que en 2025.