Las remesas enviadas a México ascendieron a 5,472 millones de dólares en junio, que representaron un incremento anual de 4.2%, informó el Banco de México (Banxico).
Con esta entrada, acumularon cuatro meses consecutivos de crecimiento respecto al mismo periodo del año previo; se hilaron dos lecturas mensuales consecutivas que superaron los 5,000 millones de dólares y se registró la entrada promedio más alta al menos en una década.
Cada envío de remesas promedió 422 dólares en junio, el monto más alto registrado para cualquier mes desde el año 1995, cuando inició la serie del Banco de México.
En el primer semestre del año, se observó un ingreso acumulado de 30,759 millones de dólares, que superó en 2.9% al recibido en el mismo lapso de 2025, pero quedó debajo del histórico alcanzado en 2024, de 31,412 millones de dólares.
Al revisar el detalle mensual de estos flujos de remesas, quedan las transferencias de junio, como uno de los tres flujos más sólidos del 2026, después del pico observado en mayo. En aquel momento, los 4.8 millones de hogares beneficiados en México recibieron 5,611 millones de dólares en este tipo de transferencias.
La información del banco central muestra que estas transferencias ingresaron al país en 12.97 millones de operaciones, un número de transacciones que superó en el margen a los 12.92 millones en las que entraron el mismo mes del año pasado.
El ingreso de transferencias no parecer reflejar aún el impacto negativo de las nuevas medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, por las que quedan obligadas las instituciones financieras de aquel país, a registrar cada transacción, aunque sea en tarjeta de prepago, con los datos de identificación del emisor que acredite su estatus legal en el país. Medidas que entrarán en vigor en agosto y que fueron anunciadas a mediados de mayo.














