Acción Nacional en voz el diputado federal Ernesto Sánchez Rodríguez, propone que las mañaneras estén sujetas a reglas de verificación, rectificación, derecho de réplica y rendición de cuentas. La propuesta no pretende cancelar la conferencia, censurar a la presidenta ni impedirle expresar opiniones políticas. Busca establecer que las afirmaciones factuales realizadas desde un espacio oficial, financiado y difundido con recursos públicos, tengan sustento comprobable y produzcan responsabilidades cuando sean falsas o inexactas.
“La primera obligación consistiría en respaldar las cifras, documentos y acusaciones presentadas durante la conferencia. La segunda sería corregir oportunamente la información falsa o inexacta. La tercera permitiría que cualquier persona, partido, empresa u organización directamente señalada pudiera responder con oportunidad, relevancia y difusión equivalentes”.
Una respuesta publicada días después en una página institucional o realizada desde una conferencia partidista no tiene el mismo alcance que una acusación transmitida nacionalmente desde Palacio Nacional.
La propuesta se justifica en el artículo 6 constitucional, que reconoce el derecho de réplica, y en la necesidad de cerrar el vacío existente frente a la comunicación gubernamental.
Las mañaneras no son conversaciones privadas ni simples ejercicios periodísticos. Son actos oficiales organizados por la Presidencia, pagados con dinero público y amplificados por todos los canales del Estado.
Por eso, explicó el diputado federal del PAN, Daniel Chimal García, no resulta aceptable que funcionen como tribunales políticos donde el gobierno acusa, juzga y sentencia sin presentar pruebas ni permitir defensa alguna. El PAN debe cuidar que la iniciativa no reproduzca el mismo abuso que denuncia.
La regulación debe aplicarse exclusivamente a datos y afirmaciones objetivamente verificables, nunca a opiniones, críticas o posiciones políticas. El procedimiento deberá ser rápido y quedar en manos de una instancia independiente, preferentemente judicial. Hasta este momento sólo se conocen los objetivos generales anunciados por el partido.
El articulado todavía deberá precisar plazos, modalidades de réplica, consecuencias por incumplimiento y autoridades responsables.
Si Morena exige que los medios verifiquen información, rectifiquen errores y respeten el derecho de réplica, debe comenzar por someter a esas obligaciones al aparato de propaganda más poderoso del país, la mañanera.
En su momento, la diputada local del PAN, Laura Álvarez Soto, aseguró que “no buscamos cancelar ni censurar la conferencia presidencial. Claudia Sheinbaum puede opinar, criticar y defender a su gobierno. Lo que no puede hacer es utilizar recursos públicos para lanzar acusaciones sin pruebas y negarle al afectado la posibilidad de responder”.
Añadió que la mañanera no puede funcionar como tribunal político. Desde Palacio Nacional se acusa, se condena y se destruyen reputaciones sin investigación, proceso ni derecho de defensa. Si el gobierno señala a una persona, debe demostrarlo y permitirle ejercer su derecho de réplica.
“Es la misma historia que, con López Obrador, se polarizó un país, donde AMLO hablaba de ciudadanos buenos y ciudadanos malos, donde se exhibía a personas y después eran crucificados por la sociedad”.


















