A inicios de año, el costo de la canasta alimentaria en el ámbito urbano tuvo un crecimiento mayoe a la inflación general de enero, de acuerdo con la información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En enero, una persona necesitó de 2,486.40 pesos para poder acceder a la canasta alimentaria, lo que representó un crecimiento de 5.1% en comparación con el mismo mes del año pasado.
Este incremento fue mayor a la inflación reportada en el mes. De acuerdo con el Inegi, en el mismo mes la inflación se aceleró a 3.79% anual.
Del lado del ámbito rural, una persona necesitó de 1,863.17 pesos para poder acceder a la canasta alimentaria, lo que significó un crecimiento ligeramente por arriba de la inflación, de 3.79 por ciento.
“Los cambios porcentuales mensuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), referentes a la canasta alimentaria, fueron de 0.5 % en el ámbito rural y de 0.8 % en el urbano. El rubro de refrescos de cola y de sabores fue el de mayor incidencia en la variación en el ámbito rural y en el urbano fue el de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar. En segundo lugar, en el ámbito rural, fue el de limón y en el urbano, el de refrescos de cola y de sabores. Por último, el tercer rubro con mayor incidencia en el ámbito rural fue el de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y, en el urbano, el de limón”, explicó el Inegi.
A partir de enero, entraron en vigor los nuevos cambios fiscales que tienen que ver con un aumento en las tasas que se cobran del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas saborizadas, tales como refrescos, jugos, sueros y similares, así como a los tabacos.
De manera anualizada, el Inegi detalló los tres rubros que pegaron más en el precio de la canasta alimentaria, tanto en el ámbito rural como en el urbano.
En las zonas urbanas, lo que generó una mayor presión en el bolsillo fueron los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, con un incremento anual de 7.3 por ciento. Así, una persona gastó alrededor de 771.74 pesos en este rubro en enero.
Le siguió el bistec de res, con un aumento anual de 17%, así como la leche pasteurizada de vaca, cuyo precio creció 10.1% anual en enero.
En las zonas rurales, también fueron los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar las que tuvieron un mayor impacto en los bolsillos de los y las mexicanas, quienes en este ámbito gastaron 420.54 pesos. También le siguieron el bistec de res y la leche pasteurizada de vaca.














