La revelación de que el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto, residió durante años en un inmueble administrado por la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama —institución vinculada al predio del Refugio Franciscano asegurado el 7 de enero en Cuajimalpa— colocó bajo escrutinio la actuación del gobierno capitalino en uno de los operativos de mayor visibilidad pública en materia de protección animal.
La noche del 18 de febrero, el medio Latinus dio a conocer que Cravioto habitó hasta el viernes 6 de febrero y “por lo menos 15 años” un departamento en un edificio de la calle Isaac Newton, de la colonia Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo, que es administrado por la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama.
La información se difundió semanas después del desalojo y aseguramiento del Refugio Franciscano, inmueble que forma parte de una disputa legal entre particulares vinculada a la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama
La intervención fue justificada por las autoridades con base en dictámenes por presunto maltrato y crueldad animal, mientras la jefa de Gobierno, Clara Brugada, sostuvo públicamente que la controversia por el predio correspondía a un conflicto entre particulares y que su administración no intervendría en esa disputa legal.
En ese contexto, durante la transmisión del programa “Loret en Latinus”, se presentó como un conflicto de interés la residencia de Cravioto en un departamento administrado por la Fundación, pues el brazo derecho de Brugada residía en el inmueble cuando la administración capitalina ordenó el operativo de aseguramiento que derivó en el traslado de 936 animales.
El medio reportó que confirmó con tres fuentes directas y vecinos que el secretario de Gobierno habitó el edificio durante años y que su salida ocurrió el segundo fin de semana de febrero, en medio de cuestionamientos dirigidos a representantes de la Fundación Antonio Haghenbeck por el manejo de la Institución de Asistencia Privada (IAP), encargada de supervisar la labor altruista de los recursos.
Respuesta de Cravioto
Tras darse a conocer la noticia, César Cravioto respondió con un video en su cuenta de X, en el que rechazó haber favorecido a la fundación.
“Es un asunto muy sencillo, yo renté por muchos años un inmueble para vivienda y siempre pagué la renta; hoy quien me rentaba tuvo un conflicto con otra institución, y quieren desvirtuar que yo rentaba una vivienda con una de estas instituciones para decir que yo favorecía a dicha institución, eso es absolutamente falso”, afirmó.
El secretario de Gobierno sostuvo: “Tan es falso que justamente porque no me gustó la actuación de la fundación que me rentaba, decidí salirme de ahí, cambiar mi residencia, porque me parece que ya no era compatible con lo que yo pienso”.
En su posicionamiento mostró facturas correspondientes a enero de este año y a agosto del año pasado para acreditar el pago de la renta: “No voy a aceptar que quieran enredarme en un conflicto que tiene una fundación con otra fundación, o en general con el manejo de su patrimonio, porque simple y sencillamente lo que yo hice fue rentar”.
Añadió: “Que no se quiera distorsionar, que no se quiera manchar los años que llevo en el servicio público y por eso estoy dando la cara con toda transparencia y sin nada que ocultar, y además lo digo con toda claridad: siempre en estos 25 años que llevo en la administración pública, en la política, siempre he actuado de manera correcta”.
El operativo para asegurar el Refugio Franciscano fue ejecutado el 7 de enero por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), con participación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).
El operativo contó con una fuerte cobertura mediática y la intervención de alrededor de 200 elementos de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA), Tránsito y Policía Metropolitana.
Mientras la diligencia aún se desarrollaba, la jefa de Gobierno ofreció una conferencia de último momento desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento y sostuvo que la actuación gubernamental se limitó al rescate y resguardo temporal de los animales y que su administración no intervendría en la disputa legal por el predio, al tratarse de un conflicto entre particulares.
Un día después del aseguramiento, el Gobierno de la Ciudad de México informó que asumiría el resguardo de los 936 animales retirados del refugio. De acuerdo con los reportes oficiales, 304 perros fueron trasladados a un albergue en el Ajusco, 371 a instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) y 183 a la Utopía Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero.
La concentración de animales en ese espacio derivó en movilizaciones de activistas, que el 12 de enero bloquearon los accesos al Deportivo Hermanos Galeana para exigir información sobre las condiciones de custodia y los criterios de traslado.
Al día siguiente, Brugada realizó un recorrido por el sitio y afirmó que los animales se encontraban en condiciones adecuadas y que la operación era provisional. Autoridades reconocieron que, tras el rescate, algunos perros permanecieron temporalmente en transportadoras, situación que, aseguraron, fue corregida.
En paralelo, representantes del Refugio Franciscano señalaron en entrevista con Proceso que el aseguramiento no puede explicarse únicamente como una acción de protección animal. Jaqueline Zúñiga, colaboradora del refugio y directora y fundadora de Resistencia y Defensa Animal Colectivo (Redac), sostuvo en entrevista que identifican intereses institucionales vinculados con el conflicto legal por el predio y con la relación entre la Fundación Antonio Haghenbeck y el Gobierno de la Ciudad de México.
La activista mencionó como ejemplo una donación de 14 millones de pesos realizada en 2023 por la fundación a la Brigada de Vigilancia Animal, adscrita a la SSC, para la remodelación de sus instalaciones.
Ese donativo fue hecho público en julio de ese año en una entrevista otorgada al Heraldo de México por la entonces directora general de la BVA, Leticia Varela.
Zúñiga también aseguró que el predio del Ajusco al que fueron trasladados los perros pertenece a la Fundación Antonio Haghenbeck y que ha sido presentado públicamente como refugio de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).
El 23 de enero último, una jueza del Poder Judicial ordenó que el 30 de enero fuera restituido al Refugio Franciscano el predio ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera México-Toluca.












