En la última semana, autoridades estatales confirmaron la localización sin vida de cinco mujeres reportadas como desaparecidas entre febrero de 2025 y enero de 2026.
Los restos de Mónica, Melani, Alondra, Alexa y Jazmín fueron hallados en las comunidades de Franco de Tavera y La Tinaja, en el municipio de Juventino Rosas, zona donde colectivos de búsqueda localizaron fosas clandestinas en pozos de agua.
Aunque cada víctima fue privada de la libertad en fechas distintas, las cinco identificadas en los últimos días comparten un rasgo: eran jóvenes originarias de Celaya, municipio situado a menos de 20 kilómetros del lugar donde fueron encontradas.
La Fiscalía General del Estado informó que Melani, Mónica y Alondra fueron localizadas en la comunidad de Franco de Tavera, mientras que los restos de Alexa y Jazmín fueron recuperados en La Tinaja.
Mónica, de 21 años, fue desaparecida en febrero de 2025; Melani, también de 21, el 15 de marzo; Alondra, de 30 años, el 12 de mayo; Alexa, de 21, el 30 de diciembre; y Jazmín, de 19 años, fue vista por última vez el 9 de enero de 2026, el caso más reciente entre las víctimas.
Las fichas del Protocolo Alba de las cinco jóvenes comenzaron a difundirse con la palabra “localizada” en letras negras, característico de cuando son encontradas sin vida, a partir del 12 de febrero.
A mediados de enero, colectivos de búsqueda en el estado reportaron los primeros indicios de fosas clandestinas con una característica inusual: no estaban bajo tierra, sino bajo el agua. Los cuerpos y restos fueron arrojados a pozos ubicados entre parcelas agrícolas.
Ha transcurrido más de un mes desde que la Fiscalía inició la recuperación de restos en los pozos, sin embargo, hasta ahora no ha informado oficialmente cuántas personas han sido localizadas en los sitios.
La última declaración pública del fiscal Gerardo Vázquez Alatriste sobre el caso fue el 3 de febrero. Entonces señaló que las labores eran complejas, ya que en algunos casos los restos se encontraban a 180 metros de profundidad.
“Tenemos un presupuesto que vamos a destinar para poder agotar las investigaciones, porque no es un lugar donde únicamente sea ingresar, escarbar y encontrar. De hecho, requerimos un dictamen en ingeniería que nos permita ahondar la investigación, porque también tenemos que excavar con cierto cuidado”, afirmó.
Posteriormente, la demora en la entrega de los cuerpos a las familias, que ya habían identificado a sus seres queridos, llevó a colectivos de búsqueda a exigir que se agilizaran los procesos a fin de no prolongar innecesariamente el sufrimiento de quienes, en algunos casos, llevaban años buscándolos.
Aunque hasta el momento no existe información oficial sobre el número total de víctimas en las fosas de las comunidades pertenecientes a Juventino Rosas, integrantes de colectivos estiman que la cifra podría superar las 30 personas.















