El diputado Juan Luis Carrillo Soberanis (PVEM) propuso castigar con pena de siete a doce años de prisión y de ochocientos a dos mil días multa, a quien, mediante el uso de inteligencia artificial (IA), técnicas digitales para la manipulación de imagen, voz, audio o video, o cualquier otra tecnología similar, genere, altere, simule o reproduzca contenido que represente actos sexuales o de exhibicionismo corporal con fines lascivos o sexuales.
La iniciativa, que adiciona los párrafos cuarto y quinto al artículo 202 del Código Penal Federal y turnada a la Comisión de Justicia, plantea que se sancionará con las mismas penas a quien almacene, distribuya, publique, difunda, comercialice, transmita o intercambie el contenido generado o manipulado en los términos del párrafo anterior, por cualquier medio físico, electrónico, digital o tecnológico.
El artículo vigente establece el delito de pornografía de personas menores de dieciocho años de edad o de personas que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o de personas que no tienen capacidad para resistirlo, por lo que es indispensable adecuar el Código Penal Federal para sancionar de manera específica a quienes empleen inteligencia artificial con fines de explotación o abuso sexual infantil.
En su exposición de motivos, el legislador señala que el acelerado avance de dichas tecnologías ha permitido la creación de contenidos digitales hiperrealistas, capaces de simular imágenes, videos o audios con apariencia verídica, lo cual representa una amenaza grave para la protección de la infancia, ya que facilita la producción y difusión de material sexualmente explícito que vulnera los derechos de niñas, niños y adolescentes, normalizando la violencia sexual.
Argumenta que es indispensable que el Estado mexicano asuma un papel activo y preventivo en la regulación del uso de la inteligencia artificial, estableciendo límites claros, sanciones y mecanismos de supervisión tecnológica, con el fin de proteger de manera efectiva a la niñez y adolescencia frente a los riesgos emergentes del entorno digital.
Indica que el propósito es actualizar y fortalecer el marco normativo para enfrentar los desafíos que plantea el uso indebido de la inteligencia artificial en la generación, alteración o reproducción de material de abuso o explotación sexual infantil.
Destaca la urgencia de fortalecer las políticas públicas, leyes y capacidades institucionales para combatir esta grave problemática, ya que México está entre las naciones con mayores índices de generación y distribución de material de abuso sexual infantil.
Añade que se han incorporado tecnologías avanzadas para eludir la responsabilidad criminal, detección y ampliar su alcance, lo que plantea un reto urgente para los Estados en materia de cooperación internacional, ciberseguridad y actualización legislativa.
De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México, refiere, el problema no solo radica en la producción y difusión de esos contenidos, sino en la peligrosa normalización social del abuso y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales, y la circulación y consumo de imágenes sexualizadas generadas con inteligencia artificial.
Lo anterior contribuye a la desensibilización colectiva y abre la puerta a que esos ilícitos sean tolerados, minimizados o replicados en la realidad, lo que provoca un entorno de inseguridad y vulnerabilidad para la infancia, precisa.
Además, el acelerado desarrollo de las tecnologías digitales permite crear materiales hiperrealistas, prácticamente indistinguibles de la realidad y capaces de recrear rostros, voces y movimientos humanos con una precisión antes inimaginable. Ello, puntualiza, dificulta su detección y eliminación en plataformas digitales, lo que genera un riesgo adicional para las víctimas.
Proponen hasta 12 años de cárcel a quien genere material de abuso o explotación sexual infantil con IA















