Un nuevo feminicidio se registró en Chiapas este domingo, con lo que la cifra de víctimas por este delito aumentó a 11 en lo que va del año. De acuerdo con colectivas feministas, la violencia feminicida en el estado continúa en aumento e incluso ha alcanzado a niñas, como Alexa, de tres años, y Rubí, de 13.
La nueva víctima fue identificada como Rosmery, una mujer de 35 años que dejó en la orfandad a dos menores de edad, una niña y un niño. Su cuerpo fue encontrado en un hospedaje en el municipio de Pijijiapan, en la región Costa.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que un grupo multidisciplinario especializado en feminicidios, en coordinación con la Fiscalía de Distrito Istmo-Costa, realiza las indagatorias para esclarecer el caso y fincar las responsabilidades correspondientes.
La dependencia señaló que existen avances importantes en la investigación, los cuales serán dados a conocer en las próximas horas. Sin embargo, en redes sociales habitantes de Pijijiapan informaron sobre la presunta detención del feminicida en el estado de Oaxaca, luego de que habría huido en motocicleta.
“Se reconoce el trabajo de las autoridades para detener en horas al feminicida, pero no se trata solo de eso; se trata de prevenir que esto no suceda. Y no, no se trata únicamente de cursos de prevención, sino de enviar un mensaje fuerte y claro de que la vida y la existencia de las mujeres importan”, expresó en sus redes sociales la activista feminista Patricia Chandomí.
La Comisión Estatal para una Vida Libre de Violencia de las Mujeres de la Colectiva 50+1 manifestó su profunda indignación tras conocerse el feminicidio. Señaló que la violencia machista continúa lastimando gravemente a la sociedad chiapaneca y alertó que la cifra de víctimas sigue en aumento.
“El horror de la violencia machista lacera a nuestra sociedad. En Chiapas, la cuenta de víctimas no se detiene y la realidad nos golpea con una crueldad sistemática”, señalaron.
De acuerdo con la organización, Rosmery fue localizada sin vida en un hospedaje de la cabecera municipal de Pijijiapan. Con este caso, indicaron, sumarían ya 11 feminicidios en Chiapas en lo que va del año y cuatro solo en lo que va del mes de marzo, el mes en que se conmemora la lucha por los derechos de las mujeres.
“Rosmery no es solo un número; es una vida arrebatada, una familia rota y un recordatorio de la vulnerabilidad en la que nos encontramos”, puntualizó la colectiva.
La Colectiva 50+1 exigió a la Fiscalía General del Estado una investigación inmediata, exhaustiva y con perspectiva de género, para que el crimen no quede impune y el responsable reciba la sanción máxima establecida en el Código Penal.
Además, pidieron una revisión urgente de la Alerta de Violencia de Género (AVG) en Chiapas y solicitaron que esta medida se amplíe a más municipios, especialmente en aquellos donde la violencia feminicida ha aumentado.
“Es imperativo que esta medida se extienda a más municipios, priorizando aquellas zonas donde los índices de violencia feminicida están aumentando drásticamente”, indicaron.














