Por Víctor Barrera
La decisión que tomo el Banco de México sorprendió a quienes esperaban que mantuviera el nivel de sus tasa de interés y con ello seguir manteniendo, al menos eso se pensó, el nivel de inflación que por segundo mes consecutivo se encuentra muy por encima de lo pronosticado y que se convierte nuevamente en un enorme reto para el Banco Central mexicano.
La tasa de referencia bajó de 7 por ciento a 6.5 por ciento% anual ,con ello se busca ayudar a reactivar la mermada economía mexicana. Pero esto es lo que motivo la sorpresa, puesto que el Banco de México no tiene como mandato constitucional velar por el crecimiento económico, que es función de la SHCP, sino preservar el valor adquisitivo de la moneda, bajando la inflación. Para que la estabilidad sea un factor de ayuda al crecimiento.
La inflación que se presento en la primera quincena del mes de marzo se ubico en 4.63 por ciento, mientras que la subyacente, quitando los precios mas volátiles se ubica en 4.46 por ciento, esta última a lo largo del año pasado y este se muestra con un nivel bastante elevado a el objetivo central.
Por eso es que fue una sorpresa que el Banco de México haya decidió bajar sus tasas de interés, lo que provocó que también el Banco central modifique sus pronósticos en el mediano plazo y anunciar que para que para el primer trimestre se ubica un estimado de 4.1 por diento en el nivel de inflación, lo que permite ver que entonces es manejable, aun, este nivel, y que el recorte es positivo.
Aso para el segundo trimestre ahora se espera un nivel de inflación del 4 por ciento y la finalizar el año se ubicará en 3.7 por ciento. Algo que esta por encima de la meta que el mismo Banco de México estima como aceptable que es del 3 por diento, que será postergado hasta el próximo año.
De esta manera ahora el Banco de México se preocupa por el crecimiento económico y por ello no deberá sorprendernos cualquier decisión que se tome al interior de su Junta de Gobierno. Porque de acuerdo al comunicado enviado por el Banco de México para explicar la decisión tomada, se subraya que la contracción económica, que se vive en el país, ha quitado presiones inflacionarias. Algo que realmente es sorprendente, porque entonces ahora deberemos estas tranquilos porque si nuestra economía no crece, y con la lógica del Banco de México, la inflación tampoco lo hará.
También se destacó que la Junta de Gobierno “consideró los niveles observados del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria que se ha implementado” fueron factores que motivaron al recorte a sus tasas.
Por supuesto que también se señalo que todo lo anterior permitirá enfrentar los retos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y su repercusión.
Ojala las decisiones del Banco de México no siempre estén en función del crecimiento económico, porque entonces nos indica que debemos ser felices aunque no haya crecimiento y la economía este estancad. Porque a pesar de ello podemos hacer frente a cualquier otro problema.













