La diputada María de los Ángeles Ballesteros García, presidenta de la Comisión de Educación e integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Educación, con el objetivo de integrar de manera formal la educación en salud e higiene menstrual y garantizar el acceso a insumos básicos.
La legisladora advirtió que este tema ha sido históricamente invisibilizado, pese a su impacto en la vida cotidiana, al señalar que persisten “el silencio, los estigmas y la circulación de información incompleta o errónea” en torno a la menstruación.
Asimismo, destacó que la falta de información oportuna afecta directamente a niñas y adolescentes, al precisar que “el 69 por ciento de las personas menstruantes reportó haber tenido poca o ninguna información al momento de su primera menstruación”. En este contexto, subrayó que la educación debe brindar herramientas claras y suficientes para vivir este proceso de manera digna, informada y sin discriminación.
La iniciativa propone reformar el artículo 30 de la Ley General de Educación para incorporar de manera explícita la salud e higiene menstrual dentro de los contenidos educativos. El planteamiento establece que la educación sexual integral deberá incluir “la salud e higiene menstrual, la planeación familiar, la maternidad y la paternidad responsable”, fortaleciendo así un enfoque integral con perspectiva de género.
De igual forma, se plantea modificar el artículo 115 para que las autoridades educativas implementen acciones coordinadas con las familias que permitan garantizar el acceso a insumos básicos, al establecer la obligación de asegurar “la disponibilidad gratuita y accesible de productos de higiene menstrual para niñas, adolescentes y mujeres en los planteles educativos”.
La diputada enfatizó que estas medidas buscan atender la desigualdad estructural que enfrentan las estudiantes, al señalar que la provisión de estos productos “no debe entenderse como una acción asistencial, sino como una medida de justicia social y de protección al derecho a la educación”. Además, resaltó que la participación de madres, padres y tutores es fundamental para generar entornos de confianza y acompañamiento durante esta etapa.
Finalmente, la propuesta reconoce que la falta de condiciones adecuadas impacta en la permanencia escolar, ya que “43 por ciento de las niñas y adolescentes prefieren permanecer en su casa durante su periodo menstrual en lugar de asistir a la escuela”. Por ello, se plantea priorizar su implementación en zonas de mayor vulnerabilidad, con el objetivo de reducir brechas y garantizar el acceso pleno a la educación.














