Entre fiestas y alcohol sin control se mantienen los embarcaderos de Xochimilco, lo que ha generado que se conviertan en zonas de riesgo, señalaron comerciantes y visitantes que acuden a este punto de gran atracción de la Ciudad de México para viajeros nacionales y extranjeros.
Vendedores aseguraron que las organizaciones de remeros son las que imponen las reglas en los canales, ante la omisión del gobierno de la alcaldesa Circe Camacho, que “no ve ni escucha lo que pasa”.
Indicaron que es necesario implementar mayor vigilancia porque han reducido el número de policías encargados de resguardar la zona.
Manifestaron que en las semanas recientes se suscitaron dos riñas en trajineras, una en el embarcadero de Nativitas por el reclamo de un usuario que dijo que le querían cobrar de más.
El descontrol es cuando empieza la tarde, porque se reduce el número de personas e incluso los comerciantes prefieren retirar sus negocios para evitar incidentes.
A pesar de los trabajos que se han realizado para mejorar la zona por el Mundial del Futbol, vecinos reconocieron que el agua de los canales sigue sin atender y presenta zonas muy descuidadas porque “las han dejado a cargo de las organizaciones de remeros, que son muy tolerados”.
Esta semana que termina, indicaron residentes, tuvieron su festividad y les pidieron cerrar calles.
Al respecto, ayer la Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó el hallazgo del cuerpo de un hombre con heridas de arma blanca en la calle segunda cerrada de Desiderio Peña, en la colonia San Jerónimo.
Testigos refirieron que vieron a dos personas bajar de una trajinera el cuerpo y lo abandonaron en el citado punto, cercano a las aguas del canal que conducen al embarcadero Nativitas.
Tras el hecho, las autoridades informaron que iniciaron recorridos de vigilancia en los canales para garantizar la seguridad de los visitantes, los cuales se mantendrán todo el fin de semana.
Indicaron que el precio oficial por paseo en trajinera es de 750 pesos, y el número máximo de personas permitido a bordo es de 18.
Asimismo, indicaron que el consumo de alcohol es controlado y en caso de incidentes se les pide acudir con elementos de la Policía Ribereña.


















