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Giménez Cacho debuta como director con “Juana”, thriller sobre periodismo y corrupción

Daniel Giménez Cacho siempre se ha preguntado ¿qué es lo que mueve a los periodistas a poner en riesgo sus vidas para conseguir la información, para realizar su trabajo? En entrevista, platica:

“Empecé a efectuar investigaciones al respecto. Es una interrogante difícil, ni siquiera muchos periodistas se la han hecho. Estaba averiguando algo que ni ellos se cuestionan. Por ejemplo, decir que es la búsqueda de la verdad no me parecía suficiente como para poner en riesgo la vida, y surge la película Juana

Giménez Cacho dirige por primera vez un largometraje de ficción, Juana, el cual se estrenará este 16 de abril en los cines a nivel nacional. La historia, escrita por Emma Bertrán, se ubica en la Ciudad de México, donde Juana es una periodista solitaria que lidia con su monótona existencia trabajando en el periódico Siglo XXI y visitando a su madre senil. Durante más de una década Juana ha enterrado sus traumas hasta que un nombre la hace recordar: Pedro Núñez, político corrupto y sospechoso de los asesinatos de su novio y un colega y de una red de pornografía infantil. Juana hará lo posible por obtener justicia.

Uno de los actores más aclamados de México y América Latina de la actualidad, Giménez Cacho prosigue, entusiasmado: “Después de muchas conversaciones con periodistas que nos ayudaron, dije ‘el filme debe ser de todo lo que hemos escuchado, más encontrar una motivación muy personal profunda de la vida. Con la ficción construimos una motivación más personal y profunda de por qué Juana hace lo que hace. De hecho el personaje lo dice, porque el editor de su revista le menciona: ‘Es un senador, ¿para qué haces esto?, es peligroso’. Ella le cuenta: ‘No me interesa la justicia en realidad, lo que me interesa es este proceso personal, es algo mío’. Este trabajo fue muy colaborativo. A mí me gusta trabajar así”.

Luego habla sobre cómo fue laborar con Bertrán (Madrid, España, 1973): “Le mencioné que deseaba abordar la violencia patriarcal, la violencia contra periodistas y la mujer. Ella desarrolló toda esta historia”.

-¿Siempre tuvo en mente que fuera una mujer periodista?

-Pensaba que es un asunto que lo cruza la violencia patriarcal, que en una mujer se encarniza más, pero me estoy dando cuenta de que todos somos víctimas del sistema patriarcal, tanto hombres como mujeres, todos estamos en esa dinámica.

A decir suyo, fue muy interesante meterse en el universo periodístico:

“Siento mucha empatía por alguien que decide dedicar su vida y arriesgarla para informar a la sociedad, y es gente que está muy en contacto con la realidad, como Patricia Mayorga o Marcela Turati, y otras amigas que tienen el pulso en el campo, en la calle, de lo que está pasando. Se me hace muy importante que nos ayuden a saber realmente dónde estamos, qué es México. Quizá también hay algo de homenaje para ellas, para su trabajo. Aunque el largometraje no habla de todo el fenómeno social, sino de un proceso interno”.

Con Juana, Giménez Cacho, nacido en España en 1961 pero radicado en México, intenta visibilizar la labor periodística, “y sobre todo generar una empatía hacia esa profesión”. Sigue:

“Pienso que igual hablar de los dolores y las heridas es el primer paso para empezar a sanarlas. La cinta puede ayudar a romper un poco el silencio cómplice”.

-Los políticos, los poderosos, han atacado mucho la profesión periodística, ¿qué opina?

-Hay mucho desprecio y mucha violencia contra quien ejerce el periodismo, por reportar la realidad, eso se toma como me estás atacando. Creo que tenemos mucho que hacer ahí para romper el silencio cómplice. Algo se nos muere adentro con el silencio.

-¿Cómo se sintió como director?

-Me sentí muy bien. Aprendí tremendamente, porque no es lo mismo estar delante de la cámara que atrás. Yo hice mis experimentos de lenguaje cinematográfico, de narrativa. Mientras lo vas haciendo, te das cuenta de todo lo ignorante que es uno. La verdad. Es una cosa de seguirle dando. Ya estoy listo para la que sigue. Estoy muy contento con el trabajo de actuación que hay en el filme.

“Por el tema, esta película se volvió una cosa muy colaborativa, y luego, pues estoy rodeado de un 90% de mujeres. Eso se dio así espontáneamente, siempre me ha pasado, desde que nací he estado rodeado de mujeres; cuatro hermanas; empecé en el teatro con puras mujeres. Siempre me ha pasado eso”.

Por su parte, Emma Bertrán, guionista, quien llegó a México hace 14 años, narra a este medio informativo que la idea es de Giménez Cacho, y ella se dedicó a escribir:

“El guion surge de un encargo de Daniel. Trabajamos juntos en la serie Un extraño enemigo. Él me platicó que deseaba rodar su primera película y contaba con un guion que no le acaba de funcionar. Hablamos y hablamos y hablamos. Le mencioné: ‘Tú ¿qué quieres?, ¿de qué quieres hablar?’. Él me señaló: ‘Me gustaría que la protagonista fuera una mujer, que fuera periodista y hablar sobre el patriarcado’. Le expresé: ‘Bien, me voy a mi casa y pienso’. Y empecé a investigar un poco qué significa ser periodista en este país. Daniel me puso en contacto con varias mujeres periodistas que me ofrecieron sus historias, sus realidades y sus anécdotas. A partir de ahí fui tejiendo a Juana. Ella es muchas mujeres que conozco, incluida yo”.

Asegura que no le fue complicado crear a Juana:

“Fue una cosa como muy mágica. Ella tenía ganas de salir. Las periodistas que entrevistamos hablaban mucho de su vida privada, porque la pregunta era ¿qué te hace seguir en esta profesión por la que te estás jugando la vida? Platicamos con periodistas que estaban exiliadas y escondidas. Lo que fue difícil fue enfrentarme al relato de esas mujeres, como mujer y como persona sobre la faz de la tierra, pero la escritura de Juana no la recuerdo complicada, la verdad, la recuerdo muy fluida”.

-En este momento tan difícil para el mundo, los periodistas se enfrentan a un Donald Trump hasta el crimen organizado, como en México, en fin…

-¡La situación mundial es tremenda! Juana aporta una perspectiva: ¿qué es lo que están viviendo estas mujeres? La pretensión desde el inicio es generar un debate, una reflexión, un lazo de empatía. Que se entienda que son personas con ímpetu por señalar lo que no está bien. Informar.

Subraya que ella respeta mucho al periodista:

“Creo que existe un respeto en general hacia el periodismo, nos nutrimos de ello. Por los periodistas leemos los diarios, nos informamos, debatimos, en fin. Yo en las mañanas hago el ejercicio de leer respecto a mi país, la prensa de la derecha, el centro y la izquierda. No me quedo con una sola voz, no me interesa una sola voz, para eso ya tengo la mía y me aburre. Desde mi perspectiva no tengo la sensación de que el periodista sea denostado. Al contrario, lo que he visto es como una mirada de que es un ser heroico. No tengo esa sensación, de que se menosprecie la figura del periodista”.

-Aunque los poderosos son antipáticos con los periodistas…

-En realidad, para los políticos los periodistas son el primer poder, no el cuarto, porque son los que más daño les pueden hacer. Creo que no los menosprecian, al contrario, son una amenaza.

“Creo que fueron varios factores. Primero, trabajar con Daniel me entusiasmaba profundamente, porque es un actor extraordinario, también había visto su trabajo como director de teatro, y eso desde el principio era emocionante. Segundo, cuando él me fue abriendo el universo del periodismo y de las y los periodistas con las que tenía cercanía para inspirarse en la película, fue un reto muy grande.

“Pensaba no vaya yo a solemnizar demasiado porque es muy alto echarte un clavado hacia estas mujeres que arriesgan su vida para perseguir la verdad básicamente. No había tenido la profundidad emocional para valorar el inmenso trabajo que hacen por la sociedad. Me conmueve mucho su labor. Y tercero, otra de las cosas que me apasionaron es que no sólo se queda en la capa social y política, que ya es bastante, sino que indaga sobre la herida personal, sobre el lugar oscuro de donde este personaje particular viene, se dibuja esa trayectoria tan íntima para ver qué es lo que hace. Me parecía un clavado de una complejidad muy grande”.

Complementa:

“Es un momento tremendo el que estamos viviendo como sociedad, es muy retador, muy desafiante. Es una invitación para revisar nuestras heridas, nuestros silencios. Juana es un viaje que sin duda es muy doloroso en un sentido, pero al mismo tiempo me resulta esperanzador porque ella despierta y hace un pacto con la vida por más riesgoso que sea el camino que debe tomar. Es una invitación a despertar un poco individualmente, y eso hará que despierte el colectivo en nuestras pequeñas comunidades, la familia, con nuestros vecinos, en fin, así la esfera se puede ir ampliando”.

Cuenta sobre lo que le ha dejado trabajar en Juana:

“El otro día reflexionando justo con Daniel, le decía que yo no estaba consciente de la fuerza que me regresó con Juana. El estar en contacto con este personaje me hizo recuperar una fuerza que pensé que tenía un poco adormecida, como reconectar con el cuerpo, la intuición, el sentido de vida de cada uno. Ella lo hace e interpretarla me pidió lo mismo a mí como mujer. Se volvió un diálogo entre el personaje y la actriz mujer que fue muy emocionante”.

En la cinta también actúan Margarita Sanz, Arturo Ríos, Antonio Fortier, Nailea Norvind y Ángeles Cruz.