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Presidente de Cuba advierte a Estados Unidos que no ataque la isla ni intente derrocarlo

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Estados Unidos no tiene ninguna razón válida para llevar a cabo un ataque militar contra la isla ni para intentar derrocarlo.

En una entrevista en el programa Meet the Press de NBC News, el presidente afirmó que una invasión de Cuba sería costosa y afectaría la seguridad regional. Sin embargo, Díaz-Canel aseguró que, de producirse, los cubanos se

“Si llega el momento, no creo que haya justificación alguna para que Estados Unidos lance una agresión militar contra Cuba, ni para que lleve a cabo una operación quirúrgica o el secuestro de un presidente”, dijo Díaz-Canel, hablando a través de un intérprete.

Añadió: “Si eso sucede, habrá lucha, habrá combates, nos defenderemos y, si es necesario morir, moriremos, porque como dice nuestro himno nacional: ‘Morir por la patria es vivir’”.

Sus declaraciones se producen en un momento en que las tensiones entre Cuba y Estados Unidos siguen siendo elevadas, a pesar de que ambas partes reconocen que se están llevando a cabo conversaciones , aunque no se han compartido detalles al respecto.

Díaz-Canel acusó al gobierno estadounidense de implementar una “política hostil” contra Cuba y afirmó que carece de “moral para exigirle nada a Cuba”. Señaló que Cuba está interesada en dialogar y debatir cualquier tema sin condiciones, “sin exigir cambios a nuestro sistema político, del mismo modo que no exigimos cambios al sistema estadounidense, sobre el cual tenemos varias dudas”.

Cuba atribuye sus crecientes problemas al bloqueo energético estadounidense , cuya escasez de petróleo afecta al sistema sanitario de la isla, al transporte público y a la producción de bienes y servicios.

Cuba produce solo el 40% del combustible que consume y dejó de recibir importantes cargamentos de petróleo de Venezuela después de que el ejército estadounidense atacara el país sudamericano a principios de enero, capturara al presidente Nicolás Maduro y lo llevara a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico. Posteriormente, con la cooperación de los líderes del partido gobernante , la administración Trump comenzó a implementar un plan por fases para poner fin a la arraigada crisis en Venezuela.

La llegada a Cuba en marzo de un petrolero ruso con 730.000 barriles de crudo supuso el primer envío de petróleo a la isla en tres meses. Rusia ha prometido enviar un segundo petrolero.

A pesar de haber amenazado en enero con imponer aranceles a los países que venden o suministran petróleo a Cuba, la administración Trump permitió que el petrolero continuara su viaje.

“Cuba está acabada”, dijo entonces el presidente Donald Trump. “Tienen un régimen nefasto. Tienen un liderazgo muy malo y corrupto, y da igual si consiguen o no un barco de petróleo”.

Díaz-Canel afirmó que su gobierno toma las palabras de Trump como una advertencia.

“Se oye decir que Cuba es la siguiente, que Cuba va a ser la siguiente, que hay una salida, que van a tomar el control de Cuba”, dijo. “Así que, desde la posición de responsabilidad que nos corresponde dentro del liderazgo del país, eso es una advertencia. Y debemos proteger responsablemente a nuestra gente, proteger nuestro proyecto y proteger a nuestro país”.