La inflación en México volvió a acelerarse durante abril de 2026 y alcanzó una tasa anual de 4.45 por ciento, impulsada principalmente por el aumento en productos básicos como el jitomate, el chile serrano, la papa y los costos de vivienda, de acuerdo con el más reciente reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
El dato refleja un incremento respecto al 3.93 por ciento anual reportado en abril de 2025 y mantiene presión sobre el poder adquisitivo de las familias mexicanas.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que el INPC se ubicó en 145.831 puntos durante abril de 2026, lo que representó un aumento mensual de 0.20 por ciento frente a marzo.
Aunque el crecimiento mensual fue moderado, la inflación anual continúa por encima del objetivo del Banco de México.
Durante abril, algunos productos básicos registraron incrementos importantes y tuvieron mayor incidencia sobre la inflación general.
Entre los productos que más aumentaron destacan:
- Jitomate
- Chile serrano
- Papa y otros tubérculos
- Vivienda propia
Estos incrementos impactaron directamente el gasto cotidiano de millones de hogares.
En contraste, algunos productos y servicios registraron disminuciones de precio durante abril, ayudando a moderar el avance inflacionario.
Los principales descensos ocurrieron en:
- Electricidad
- Tomate verde
- Pollo
La baja en las tarifas eléctricas respondió al inicio del esquema de temporada cálida aplicado en 18 ciudades del país, lo que redujo temporalmente los costos energéticos para los consumidores.
El componente subyacente, considerado uno de los principales indicadores para medir la tendencia inflacionaria de largo plazo, aumentó 0.31 por ciento mensual.
Dentro de este índice:
- Las mercancías subieron 0.31%
- Los servicios avanzaron 0.31%
Este comportamiento refleja que persisten presiones en distintos sectores de la economía.
El índice no subyacente cayó 0.18 por ciento mensual; sin embargo, las frutas y verduras mostraron un incremento importante de 3.47 por ciento.
Especialistas advierten que la volatilidad en productos agropecuarios continúa afectando el bolsillo de los consumidores, especialmente en alimentos frescos.
El comportamiento de la inflación será clave para las próximas decisiones de política monetaria del Banco de México, especialmente en un contexto de desaceleración económica y presiones internacionales en precios de alimentos y energía.
Analistas consideran que, aunque algunos energéticos mostraron alivio temporal, los aumentos en alimentos y servicios mantienen riesgos para la estabilidad de precios durante los próximos meses.
















