La diputada federal Nadia Navarro Acevedo propuso actualizar el marco jurídico mexicano frente a los desafíos que plantea el uso de la inteligencia artificial, particularmente en lo relativo a la protección de la identidad y los datos personales en entornos digitales.
Explicó que si bien la legislación vigente reconoce el derecho a la protección de datos personales, resulta insuficiente para atender fenómenos emergentes como la manipulación digital sintética, que permite la reproducción y alteración altamente realista de la imagen, la voz y otros atributos biométricos de las personas.
Por ello, planteó en su iniciativa reformar la Ley Federal de Protección de Datos Personales en posesión de los particulares y del Código Penal Federal, en materia de protección de la identidad digital.
La legisladora priista señaló que en la actualidad México no cuenta con una regulación específica que reconozca la manipulación digital sintética como una categoría jurídica autónoma, ni que establezca una protección expresa de la identidad biométrica —como la voz, el rostro o los rasgos faciales— frente a su reproducción o alteración mediante tecnologías avanzadas.
Asimismo, subrayó que aún persiste un vacío normativo en materia de atribución de responsabilidad por la generación, distribución y difusión de contenidos falsificados mediante deepfakes, lo que dificulta la persecución eficaz de estas conductas y la reparación integral de los daños ocasionados.
“Esta ausencia de regulación específica limita la capacidad del Estado para prevenir abusos, sancionar conductas lesivas y garantizar una protección adecuada de los derechos de las personas en el entorno digital, particularmente en lo relativo a su identidad, privacidad y dignidad”, aclaró Nadia Navarro al tiempo que aseguró que esto genera un vacío legal que deja en estado de vulnerabilidad a las personas frente a estas tecnologías.
La congresista del PRI sostuvo que su iniciativa incorpora salvaguardas para proteger el ejercicio legítimo de la libertad de expresión, excluyendo de responsabilidad penal aquellos supuestos relacionados con la parodia, la sátira o la creación artística, siempre que no exista intención de causar daño ni engaño deliberado. Con ello, dijo, se busca lograr un equilibrio entre la protección de los derechos de la personalidad y la garantía de una deliberación democrática abierta.
“La propuesta responde a la necesidad de dotar al Estado de herramientas jurídicas eficaces para prevenir, sancionar y reparar los daños derivados del uso indebido de la inteligencia artificial, fortaleciendo la protección de la identidad, la privacidad y la dignidad de las personas en la era digital”, concluyó.













