El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que el embajador norteamericano en Turquía, Tom Barrack, seguirá siendo su enviado especial para Siria y, a partir de ahora, también para Irak.
El mandato de un año del que disfrutaba Barrack como enviado especial para Siria expiró en la medianoche del viernes pero, satisfecho como ha quedado con su labor, Trump ha revalidado al diplomático durante otros 12 meses más.
“Ha realizado una labor excepcional”, ha destacado Trump sobre su diplomático, principal interlocutor con las autoridades sirias que dirige el exlíder yihadista Ahmed al Shara durante una compleja y violenta transición tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.
Al sumar Irak a sus competencias, Barrack se convertirá también en el principal interlocutor de Trump en las conversaciones con el nuevo Gobierno de un país clave. Allí operan milicias proiraníes, prácticamente integradas en el aparato de seguridad del estado, que Washington considera una grave amenaza para sus posiciones en la región.
Todos los intentos para desmantelar a estos grupos han sido infructuosos ante el temor expresado en repetidas ocasiones por las autoridades iraquíes de que cualquier intento para forzar el desarme de estas organizaciones, absolutamente claves, podría desestabilizar el delicado equilibrio del país.
“A medida que avanzamos en nuestra cooperación estratégica con los Gobiernos de Siria e Irak, nuestra relación con ellos seguirá fortaleciéndose”, ha manifestado Trump antes de confirmar que Barrack seguirá siendo embajador en Turquía y contará con el pleno respaldo del Departamento de Estado de Estados Unidos”.

















