El diputado federal Rubén Moreira Valdez afirmó que el manejo del registro obligatorio de líneas telefónicas evidencia, una vez más, la falta de planeación del gobierno federal, que a unas horas de concluir el plazo legal terminó anunciando una ampliación escalonada del proceso para evitar afectaciones a millones de usuarios.
En el programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, el legislador del PRI señaló que el problema no sólo radica en las fechas, sino en la ausencia de una estrategia clara de comunicación para informar oportunamente a la población sobre obligaciones que impactan directamente su vida cotidiana.
“Está pasando como ocurrió con el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares: el gobierno aprueba reformas, algunas buenas, muchas malas, pero después no realiza las campañas necesarias para que la gente se entere”, sostuvo.
Moreira también expresó preocupación por los riesgos que implica concentrar información personal vinculada a los teléfonos celulares, al recordar que estos dispositivos contienen mucho más que conversaciones personales.
“En el teléfono no solamente están las conversaciones; también están los tokens bancarios, el acceso a cuentas, correos electrónicos y una enorme cantidad de información sensible. Siempre existe la preocupación de qué sucede con esos datos y quién puede terminar teniendo acceso a ellos”, advirtió.
Por su parte, el economista Mario Di Costanzo explicó que la decisión de ampliar el plazo evita un problema de gran magnitud para el sistema financiero y para millones de usuarios que utilizan su teléfono móvil para realizar operaciones bancarias.
Indicó que un eventual bloqueo de líneas impediría la recepción de códigos de verificación, autenticaciones y otros mecanismos indispensables para realizar transferencias, pagos y operaciones digitales, además de afectar procesos de cobranza y el funcionamiento del sistema de pagos.
Di Costanzo comentó que, de acuerdo con la información dada a conocer por el propio gobierno, el registro se realizará ahora de manera escalonada conforme al último dígito del número telefónico, extendiéndose desde agosto hasta finales de diciembre.
Rubén Moreira y Mario Di Costanzo coincidieron en que decisiones de esta naturaleza no pueden implementarse mediante improvisaciones de última hora, sino con reglas claras, certidumbre jurídica, información suficiente y garantías efectivas para proteger los datos personales de los ciudadanos.
Gobierno improvisa con el registro de celulares y genera incertidumbre a millones de usuarios: Rubén Moreira













