Por Víctor Barrera
La sospecha y la falta de una mano fuerte sobre asuntos nacionales podría ser un factor que determine si Morena empieza a perder la confianza de los electores en próximos comicios del 2027.
Y esto es porque en el problema, que nuevamente envuelve a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila no cuadran las cosas y esto se empieza a convertirse en una maraña que será difícil de desenvolver y aclarar.
Cuando acepta la gobernadora que hablo con un “supuesto” representante del gobierno norteamericano, pero agrega que no sabía con quien hablo, esto debe prender los focos amarillos no solo de morena, sino del gobierno federal y posiblemente sobre la confianza de los electores.
Imagínese que alguien busca ofrecer información confidencial de importancia para México, sin saber quién es su interlocutor, es decir, se hablará de todo y nunca se sabrá a quien se le da esa información. Esto solo provoca la desconfianza de la ciudadanía. O usted confiaría en alguien que por presión esta dispuesta a decir lo “conveniente” para evitar afectar sus intereses.
Creo la respuesta es no. Nadie quiere tratar con una persona con alto índice de desconfianza o que diría cualquier cosa solo para evitar se le quiten sus privilegios.
Pero lo peor es que el gobierno federal señale que nada de esa conversación afecta a México, cuando. Aunque no se haya dado la información, se ofreció la misma. Y en esto podría haber medias verdades y medias mentira, lo que provocaría un conflicto mayor.
Lo que hace el señor Omar García Harfuch, no puede ser digno de alguien que está encargado de la Seguridad Pública Federal, porque demuestra una novatez.
Él debería saber que la filtración de información no se hace veladamente, sino en lo oscuro.
Esto es grave, porque entonces los encargados de mantener la seguridad tampoco saben realizar su trabajo. Cuando a alguien se le pierde la confianza, se le destituye y si no se realiza esto, entonces se cae en complicidad.
El tamaño de la gravedad no se muestra de inmediato, porque tampoco se sabe lo que ha informado, Pero ofrecer información de importancia a un desconocido no es algo que ofrezca confianza.
La conversación que se escucha en uno de esos audios aumenta aun más la desconfianza, porque la gobernadora no quiere asistir al Consulado y pide que la reunión para “informar” sea en un hotel.
Porque esto muestra el temor de la gobernadora a ser detenida en el Consulado e indica entiende que ha hecho cosas no muy legales y que a cambio de evitar su arresto busca el intercambio por información confidencial.
Los habitantes de Baja California, en estos momentos ya deben estar pensando en la falta de confianza a su gobernadora, lo que provocaría una falta de gobernanza.
Recordemos que la gobernadora desde hace algunos meses ha estado en situaciones no favorables y que esto no detona la confianza de los ciudadanos y mucho menos debería ser del gobierno federal.
Si embargo ha sucedió todo lo contrario se busca la manera de minimizar lo sucedido y proteger a la gobernadora.
Esto no es bueno para el gobierno federal, porque repito no se puede concebir que siendo que la gobernadora asegura que les puede contar todo, lo que incluye las reuniones del Consejo de Seguridad, no trascienda y no sea foco de atención.
Si en las reuniones del Consejo no se dicen cosas trascendentes, entonces no tiene caso que se realicen. Pero lo que se entiende es que en estas reuniones se habla de establecer estrategias para combatir la inseguridad, para cercar a los criminales y llevarlos a juicio. De temas de interés nacional y estatal a favor de la ciudadanía.
Esto nos lleva a cuestionar entonces porque no se pide que Marina del Pilar pida licencia a su cargo, para evitar alguna filtración de información.
De no hacerlo entonces el gobierno federal, cae en complicidad y esto es aún mucho más grave.
Ante esto la ciudadanía tendrá que resolver en los próximos comicios si quiere mantener gobiernos estatales con alto índice de desconfianza o se prefiere realizar un cambio que evite problemas mayores.















