El presidente de Irán defendió el domingo un memorando de entendimiento con Estados Unidos como la mejor salida a una guerra estancada, mientras que el nuevo jefe del máximo organismo de seguridad de la República Islámica adoptó una postura más desafiante, advirtiendo de represalias si los países vecinos se suman a las amenazas estadounidenses de imponer más sanciones a Teherán.
Se espera que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anuncie el lunes nuevas medidas contra Irán, luego de que Estados Unidos prometiera imponer un nivel de guerra económica y aislamiento sin precedentes. Asimismo, el lunes, el jefe del ejército paquistaní tenía previsto viajar a Teherán, según informaron medios iraníes, mientras los mediadores intentan reactivar las conversaciones.
Mientras tanto, la violencia continuó en la Cisjordania ocupada, y un hospital informó que un ataque aéreo israelí en Gaza causó la muerte de un niño.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, defendió el memorando de entendimiento firmado a mediados de junio como la mejor manera de superar una situación de “ni guerra ni paz”.
“No hay ni una sola cláusula en este acuerdo que suponga una capitulación”, declaró Pezeshkian en un discurso publicado por la agencia estatal IRNA a primera hora del domingo. “El líder supremo establece las políticas, y nosotros seguiremos ese camino”.
El memorando de entendimiento abrió un período de 60 días para conversaciones destinadas a poner fin a la guerra y alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Dicho período concluyó la semana pasada sin señales de compromiso, especialmente en la cuestión crucial de la reapertura del estrecho de Ormuz, vital para el transporte marítimo mundial.
Pezeshkian afirmó que el país no puede atraer inversiones en esta fase de estancamiento. Casi seis meses después del inicio de la guerra, la economía iraní sufre las consecuencias de las sanciones y el bloqueo naval estadounidense.



















