El Comando Sur de Estados Unidos confirmó en un comunicado oficial que realizó, “en coordinación y colaboración con el Gobierno de Ecuador”, una nueva operación en el Pacífico con el buque anfibio San Antonio, el viernes pasado, para inspeccionar una embarcación de pescadores, destruida después de evacuar a sus ocupantes a quienes luego trasladaron a un puerto en calidad de detenidos, bajo la sospecha de colaborar con carteles del narcotráfico, a pesar de los testimonios y videos donde no se observa ninguna carga en el yate bombardeado.
De acuerdo con el comunicado, el abordaje ocurrió tras un sobrevuelo de helicópteros y lanchas rápidas estadunidenses rodeando la embarcación de los pescadores. A diferencia de otras ocasiones, este bombardeo no se hizo con los ocupantes adentro. El Comando Sur sostiene que esta nave servía para reabastecer embarcaciones del narcotráfico y que estaba relacionada con el grupo criminal Los Choneros, aliado de cárteles mexicanos. Sin embargo, en el comunicado no se informa de cargamento incautado, coordenadas, evidencia de inteligencia, nombre de la nave, identidades de los ocupantes ni fundamento jurídico específico para hundirla.
Medios locales de la costa ecuatoriana mencionan que la embarcación llevaba por nombre Los Tres Hermanos, con 14 tripulantes y que habría sino localizada aproximadamente a 20 millas de la ciudad portuaria Manta. En redes sociales circulan videos en los cuales los pescadores denuncian que fueron encañonados, esposados, vendados y maltratados, contrariamente a lo que dice el comunicado estadunidense que la operación transcurrió “sin incidentes”.
El nombre de esta nave no consta en la lista del Departamento del Tesoro de las estructuras criminales, publicada el 20 de agosto pasado. En esa lista oficial constan, entre otros, Todos Vuelven, Arca de Noé III, Conquista, Rey de Arca y Costa Marlín.
De acuerdo con el testimonio de uno de los pescadores, la embarcación se encontraba aproximadamente a 20 millas náuticas de las costas de Jaramijó, mientras regresaba de una jornada de pesca, cuando fue interceptada por marines del Pentágono. Por su parte, los familiares de los afectados aseguraron que, tras estos hechos, los pescadores fueron trasladados a lanchas rápidas y que posteriormente la embarcación ecuatoriana fue hundida. “Ellos se ganaban la vida con eso”, reclamaron los familiares.
Desde las 08:00 hasta el mediodía de este viernes 28 de agosto, los pescadores afectados y sus familiares rindieron testimonio en la Capitanía del Puerto de Manta. En ese lugar también exigieron al gobierno que garantice la seguridad de los pescadores artesanales que realizan sus actividades en aguas internacionales.
En declaraciones a varios medios de comunicación locales, los dirigentes de las cooperativas pesqueras solicitaron una reunión urgente con el Ministerio de Defensa y la Cancillería para determinar si el operativo fue coordinado con las autoridades ecuatorianas o si se trató de una acción unilateral. Con el apoyo de Washington, Ecuador ha triplicado la capacidad para interceptar barcos vinculados con posibles delitos como el narcotráfico, aseguró el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo a un canal de Quito.



















