Por Víctor Barrera
Ayer el Poder Ejecutivo a través de la SHCP entregó al Congreso de la Unión el Paquete Económico, que será el eje principal para alcanzar la consolidación fiscal que tanto se habla y que no se ha alcanzado en su totalidad.
Las cifras propuestas en los rubros más importantes que son déficit fiscal, crecimiento económico, inversión pública y recaudación, nos muestran que están más cercanos a la realidad y no son objetivos inalcanzables.
Esto podría devolver que el grado de inversión para nuestro país aumente y con ello obtener aún más la posibilidad de la confianza de los inversionistas y la posibilidad de obtener un crecimiento esperado que rondara entre 1.5 y 2.5 por ciento para el 2027.
En cuanto al déficit fiscal se plantea reducirlo al final del año de 4.1 por ciento, que espera dejarlo ente 2026 a 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto, lo que implicaría estar en niveles más manejables si logramos crecimiento económico de 2.5 por ciento.
Debemos recordar que déficit que heredo este gobierno del anterior se ubicó en 5.8 por ciento, el más elevado que se ha tenido en 30 años, derivado de las ocurrencias de construir infraestructura basadas en mega obras que salieron mucho más caras de lo planeado y aun se siguen subsidiando.
Este déficit, era muy peligroso y por ello las calificadoras internacionales asumieron que esto implicaría una falta de responsabilidad para que el gobierno empezará a realizar los pagos de la deuda adquirida.
Ahora para el 2027 si se logra la meta anunciada de 3.9 por ciento el ajuste fiscal que se realice será el más importante en las últimas décadas.
Esto, repito, podría colocar a nuestro país en una calificación más positiva y con ello obtener la confianza de los inversionistas para que junto con el gasto público se logre la creación de la infraestructura suficiente, para iniciar el camino al crecimiento económico que en el corto plazo nos coloque a niveles de entre 3 y 4 por ciento anual.
Por supuesto que si crecemos será otro punto importante y se aplican estrategias de fortalecimiento de pequeñas, se gasta el presupuesto público en fortalecer lo necesario para el bienestar de la gente y no e derrocha en ocurrencias con carácter político. México podría mostrar que vamos, ahora si por un camino positivo.
Al menos esto lo dio a conocer el titular de Hacienda Edgar Amador al apuntar que el mayor gasto del presupuesto estará en el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar donde se aplicarán 2.6 billones de pesos.
Con esto se espera que los ingresos tributarios crezcan y para el 2027 se ubiquen en 15.4 por ciento del PIB que puede ser corto, pero que ayudaría al fortalecimiento de algunos sectores. En este rubro también se habló de cambios en la Ley de Impuestos Sobre la Renta (ISR) que evitaran la evasión e elusión fiscal.
En el tema de PEMEX se espera que, para este año, esta empresa logre un superávit financiero de 95 mil millones de pesos, lo que permitirá ir reduciendo las transferencias que se asignan a la petrolera y ocupar esos recursos en rubros de fortalecimiento al crecimiento económico.
Si este Paquete Económico logra los objetivos planteados, podría señalarse que lograremos pasar el límite de crecimientos económicos inferiores al punto porcentual, el déficit podría ir a la baja y para los próximos años estaremos hablando de este más cercano al 3 por ciento. Aunado a una inversión de recursos a la infraestructura superior al 2.6 por ciento con resultados de creación de empleos que fortalezcan muchas zonas del país.












