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Ciencia y tecnología motor de crecimiento económico

Por Víctor Barrera

El principal trabajo del gobierno federal es velar por los intereses de la población en general y ofrecer el bienestar. No tratar de controlar a la gente y evitar que existan voces discordantes con la realidad que ellos ven.

Cuando se elige, a través de comicios, a quienes la ciudadanía deposita su confianza para que administre el país. Se hace pensando en que esta persona y su equipo de colaboradores realizaran su trabajo con probidad, honestidad y a favor de la población y no solo para los intereses de un pequeño grupo de personas.

Se hace también con la intención de que asegure que las riquezas naturales y las que se crean a través de los sectores productivos como industrialización sirvan para mejorar la calidad de vida de todos. Pero jamás se piensa en que esa riqueza se quede en los bolsillos de unos cuantos.

Se escoge a quien puede administrar grandes cantidades de dinero a favor de la construcción de lo necesario para alcanzar un desarrollo económico y no para que piense que esta riqueza y el país son de su propiedad.

Sin embargo, en muchas ocasiones el poder marea y termina por hacer pensar a quien lo detentar que es la única persona que, junto con sus colaboradores, tiene la solución a todos los problemas del país y por ello, deben continuar en el poder.

Lamentablemente, esto último es la historia que vivimos los mexicanos y no hemos podido alcanzar los crecimientos económicos que necesitamos para colocarnos en el sito que corresponde México, no solo por sus riquezas sino porque también estamos, geográficamente, en un lugar privilegiado, que afortunadamente siempre nos ha sacado adelante.

Es por ello que el problema que enfrentamos durante décadas es el bajo crecimiento económico que obtenemos cada año y que cada vez nos aleja de esos lugares donde deberíamos estar.

Este bajo crecimiento económico nacional resulta problemático porque restringe las posibilidades de elevar el bienestar de la población y evidencia que se dejan pasar oportunidades de desarrollo que muchas economías sí han sabido aprovechar.

En estos momentos, nuestra economía se mantiene en un estancamiento que no logramos superar porque no se ha encontrado la forma de aprovechar lo que tenemos.

Durante décadas hemos solo sobrevivido porque existen empresas de otros países que ven el potencial de crecimiento y se han instalado en el nuestro. Generando riquezas que van a sus países de origen y dejando aquí únicamente lo que corresponde al pago de impuestos. Sin que estas riquezas sean aprovechadas para el bienestar de la gente.

Si nos centramos en esto último, podemos observar que durante años poco se ha invertido en ciencia y tecnología, en establecer políticas públicas para su desarrollo y es por ello que vemos que naciones que en la década de los 70 estaban por debajo de la calificación mundial de México ahora están por encima. Cómo los son  Corea del Sur, China, India y Japón.

Algunos otros países han vivido guerras extensas y sin embargo también han desarrollado su tecnología para innovar en su producción.  Logrando con ello riqueza que los colocan por encima de México en cuanto a mediciones de crecimiento económico.

Esto puede constatarse en cuanto a número de empresas globales que generan valor a sus productos y que participan con sus exportaciones en el crecimiento económico de su país. Estas empresas basan su crecimiento en la innovación y desarrollo tecnológico.

En el caso de México, las exportaciones crecen, pero el número de empresas mexicanas casi no varía, porque nos hemos dedicado más a ensamblar productos que a crearlos.

Pero también existen otros elementos que participan en el crecimiento económico de estas naciones como son el respeto al Estado de derecho y al cumplimiento de los contratos, una burocracia fuerte y con probidad. Además que esto se sustenta con un sistema educativo orientado al desarrollo de las ciencias de mayor contenido científico y tecnológico y no a la ideología. A ello se suman políticas gubernamentales eficaces, como el apoyo a la investigación y el desarrollo y el respaldo a las empresas condicionado a su desempeño exportador.

Esto nos muestra que el decepcionante crecimiento económico, de largo plazo de México, no es algo que no pueda superarse. Pero mientras sigamos generando políticas gubernamentales equivocadas y se siga relegando el conocimiento de la ciencia y la tecnología como un motor poderoso para el desarrollo económico, el estancamiento de la productividad seguirá presente.