Cruz Azul Femenil reencontró la sonrisa ante su gente al imponerse por 3-1 ante el Atlante en la Jornada 3. En un trámite de alta tensión, la escuadra cementera rompió la paridad en los minutos finales para quedarse con una victoria imprescindible que llena de aire fresco al vestidor celeste.
La alegría en La Noria cobra un valor enorme considerando el turbulento panorama previo. El plantel venía de encajar una vergonzosa goleada 10-0 ante América, durísimo golpe que derivó en el despido inmediato de su entrenador y el interinato de Guadalupe Worbis para encarar este compromiso.
El inicio del encuentro favoreció a las locales gracias a una gran genialidad individual. Apenas al minuto 8, Daniela Calderón definió con un exquisito taco tras un cobro de falta para abrir el marcador, aunque con el correr del juego la escuadra azulgrana logró acorralar a las locales hasta decretar el 1-1 parcial.
Cuando todo apuntaba a un reparto de puntos, emergió la figura de Liliana Rodríguez sobre el tramo final. Al minuto 80, la atacante firmó un soberbio golazo de volea que dejó sin respuesta a la zaga rival, desatando la euforia en la banca cementera para recuperar la ventaja en un momento crucial.
Para terminar de sellar la fiesta celeste, la ofensiva local volvió a castigar en los suspiros finales del cotejo. A los 89 minutos, Daniela Calderón concretó su doblete de la tarde con una precisa definición que liquidó por completo cualquier aspiración de remontada por parte del conjunto visitante.
Con este resultado, La Máquina escaló hasta los seis puntos en el Grupo A, afianzándose en la pelea principal y dejando atrás la crisis reciente. Ahora, el cuadro femenil se enfoca en mantener la racha positiva cuando reciba este sábado a Tigres en condición de local.





















