En julio, la fortaleza del peso, que incluso ha sido celebrada por la Cuarta Transformación, en especial por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, terminó pegándole a las remesas que reciben las familias mexicanas.
De acuerdo con el Banco de México (Banxico), la remesa promedio perdió 7.5% de su valor en pesos por la apreciación del peso.
En el séptimo mes de este año, el envío de remesas promedio se ubicó en 426 dólares, equivalentes a 7.4 mil pesos, una cantidad menor a los 8 mil pesos que recibió en promedio cada familia en el mismo mes del año pasado.
La razón está en el tipo de cambio, en julio, el peso se apreció 1.29% frente al dólar y cerró el mes en 17.54 pesos por billete verde.
De acuerdo con un análisis de remesas de BBVA Research, a estos recursos les pegó principalmente la depreciación del dólar, así como la inflación, que también redujo su poder adquisitivo.
Paralelamente, en el séptimo mes del año los ingresos por remesas se ubicaron en 5.5 mil millones de dólares, lo que representó un crecimiento anual de 3 por ciento.
El valor acumulado de las remesas entre enero y julio resultó de 36.3 mil millones de dólares, cifra mayor a los 35.2mil millones de dólares reportados durante el mismo periodo de 2025, lo que implicó un aumento anual de 3.1 por ciento.












