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Hallan los restos de avión de Pan Am desaparecido hace 70 años y que cambió la seguridad aérea

Los restos del vuelo 526A de Pan American World Airways (Pan Am) fueron localizados frente a la costa de Puerto Rico, más de siete décadas después del accidente que marcó un precedente para la seguridad de la aviación comercial. La expedición identificó el lugar donde permanecía el Douglas DC-4 Clipper Endeavor, una aeronave cuyo siniestro llevó a revisar procedimientos de evacuación y las instrucciones de seguridad para los pasajeros.

El hallazgo fue realizado por la Air/Sea Heritage Foundation y la empresa de exploración submarina Deep Sea Vision, que utilizaron tecnología de sonar para localizar el avión en el fondo del océano Atlántico. La organización informó que la búsqueda formó parte de un proyecto para documentar aeronaves históricas desaparecidas y preservar la memoria de sus ocupantes.

De acuerdo con información difundida por Associated Press (AP), los investigadores confirmaron que los restos corresponden al Clipper Endeavor, un Douglas DC-4 que cubría el vuelo 526A de Pan Am cuando se accidentó el 11 de abril de 1952.

La aeronave despegó del aeropuerto Isla Grande, en San Juan, Puerto Rico, con destino a Nueva York. Minutos después del despegue, la tripulación reportó una pérdida de potencia en dos motores e intentó regresar al aeropuerto, pero terminó realizando un amerizaje de emergencia en el océano Atlántico.

El avión permaneció a flote durante pocos minutos antes de hundirse. En él viajaban 64 pasajeros y cinco tripulantes. El accidente dejó 52 personas fallecidas y 17 sobrevivientes, de acuerdo con la investigación de la entonces Civil Aeronautics Board (CAB), autoridad estadounidense encargada de investigar accidentes aéreos en esa época.

Según explicó la Air/Sea Heritage Foundation y retomó Associated Press, la expedición utilizó un vehículo submarino autónomo equipado con sonar de alta resolución para inspeccionar una zona previamente delimitada mediante mapas históricos, registros de navegación y documentos del accidente.

Los restos fueron localizados a unos 600 metros de profundidad, donde permanecen parte del fuselaje, la cola y otros componentes estructurales del avión.

Posteriormente, especialistas compararon las imágenes obtenidas con planos y fotografías históricas del Douglas DC-4, lo que permitió confirmar la identidad de la aeronave.

El presidente de la Air/Sea Heritage Foundation, Russ Matthews, encabezó la investigación histórica del caso, mientras que la exploración submarina fue dirigida por Tony Romeo, director ejecutivo de Deep Sea Vision.

El diario británico The Guardian informó que la búsqueda también se apoyó en décadas de recopilación de documentos históricos y en tecnología de exploración submarina que permitió reducir significativamente el área de búsqueda antes de localizar el avión.

La investigación oficial concluyó que el impacto contra el agua no fue el único factor que provocó el elevado número de víctimas.

El informe de la Civil Aeronautics Board documentó que varios pasajeros tuvieron dificultades para localizar y utilizar los chalecos salvavidas, mientras que el tiempo disponible para evacuar la aeronave fue limitado porque el fuselaje se hundió pocos minutos después del amerizaje.

Como consecuencia de ese accidente comenzaron a fortalecerse las demostraciones obligatorias de seguridad antes del despegue, las instrucciones para utilizar los chalecos salvavidas, la ubicación de las salidas de emergencia y otros procedimientos de evacuación que actualmente forman parte de los vuelos comerciales.

De acuerdo con Associated Press, especialistas en seguridad aérea consideran que el accidente del vuelo 526A figura entre los casos que impulsaron la evolución de estos protocolos para pasajeros.

Los responsables de la expedición informaron que no existe un plan para recuperar la aeronave.

La Air/Sea Heritage Foundation explicó que el sitio permanecerá como un memorial submarino debido a que varias víctimas nunca fueron recuperadas tras el accidente ocurrido en 1952.

Por su parte, The Guardian señaló que la expedición tuvo como objetivo localizar, documentar e identificar el avión, sin intervenir el lugar donde permanecen los restos.

Asimismo, AP informó que las imágenes obtenidas durante la búsqueda serán difundidas en un próximo episodio del programa Expedition Unknown, que acompañó parte del proceso de exploración.

El hallazgo también representa un avance para la investigación de accidentes históricos ocurridos en el mar. Como destacó Associated Press, los responsables de la expedición consideran que la tecnología utilizada puede facilitar la localización de otras aeronaves desaparecidas desde hace décadas y contribuir a documentar episodios relevantes en la historia de la aviación.