La inflación volvió a ceder terreno en México durante la primera quincena de junio, donde se desaceleró por sexta ocasión consecutiva y se mantuvo dentro del objetivo del Banco de México (Banxico), de acuerdo con la información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En la primera mitad de junio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó una disminución de 0.11% quincenal, con lo que en su comparación anual, la inflación se ubicó en un nivel de 3.55 por ciento.
Así, la inflación a los consumidores se desaceleró desde el dato de 3.77% de la segunda quincena de mayo, y reportó su sexta desaceleración al hilo luego de ubicarse a inicios de año por arriba del objetivo de Banxico de 3% +/-1 punto porcentual.
“La caída de los precios durante durante la primera quincena de junio contrastó con el aumento promedio habitual en este periodo y marcó el primer descenso registrado a mediados de junio desde el 2013 (…) El mensaje clave es que el proceso de desinflación se ha reanudado, acercando la inflación general al punto medio del rango objetivo de Banxico “, indicó Andrés Abadía, economista en jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics.
El dato de la primera quincena de junio resultó mejor a lo que esperaban los analistas. De acuerdo con la última edición de la Encuesta Citi, se esperaba un avance quincenal de 0.10% por ciento.
En tanto, las proyecciones de inflación de mediano plazo disminuyeron; sin embargo, la ubican por arriba del rango objetivo del banco central con lo que la expectativa que tienen los analistas sobre la inflación general a finales del año es de un aumento de precios de 4.23 por ciento.
Ante este panorama, se espera que Banxico continúe con su tasa de interés en 6.50% en su reunión de política monetaria de este jueves y que, incluso, se mantenga a lo largo del año ante la persistencia de las presiones inflacionarias.
Al interior del reporte del Inegi se observó que la desaceleración de la inflación se debió, principalmente, a menores presiones al interior del componente no subyacente, que es el más volátil dentro del INPC.
En la primera quincena del mes, el Índice No Subyacente presentó una inflación de 1.61%, ante la desaceleración de 0.66% anual del rubro agropecuario, donde los productos pecuarios disminuyeron, en promedio, su precio en 6.15% a nivel nacional.
En tanto, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno incrementaron su precio en 3.92 por ciento.
Es en el Índice Subyacente, que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, donde las presiones inflacionarias persisten. En la primera quincena, se ubicó en 4.12% ligeramente menor al dato previo de 4.15 por ciento.
Dentro de este rubro, las mercancías mostraron una inflación de 3.65% anual, mientras que los servicios se encarecieron en 4.57 por ciento.
En comparación quincenal, el producto que tuvo una mayor incidencia en la inflación, es decir, un mayor peso en esta, fue el transporte aéreo, que en pleno inicio de la temporada mundialista se encareció en 13.75% quincenal.
Le siguieron la papa y otros tubérculos, con un incremento de 5.76%, mientras que el aguacate se encareció en 18.5 por ciento.
En el otro extremo, el precio del jitomate dio un respiro a las carteras, con una disminución de 23.98% quincenal, mientras que el precio del huevo bajó 4.51% y el chile poblano 28.33 por ciento.















