Los conservadores estadounidenses actuarán a partir del miércoles uno de sus cónclaves anuales más importantes, en medio de divisiones agrícolas entre sus filas por la guerra en Irán lanzada por el presidente Donald Trump.
Aunque Trump mantiene un amplio respaldo entre los derechistas, la guerra en Irán es más que un contratiempo para los activistas atraídos por su promesa de campaña de concentración en asuntos nacionales y no involucrarse en conflictos extranjeros. Una nueva encuesta de AP-NORC muestra que cerca del 59% de los estadounidenses cree que la acción militar en Irán es excesiva. El debate será subyacente —y probablemente estalle en público— mientras miles de activistas, influenciadores y legisladores republicanos se reúnen en llamada CPAC (por Conservative Political Action Conference, o Conferencia de Acción Política Conservadora), que comienza el miércoles a las afueras de Dallas.
El evento también llega un día después de que un demócrata ganó el escaño legislativo estatal de Florida donde se encuentra la propiedad de Trump, Mar-a-Lago.
La reunión contrastará con el encuentro festivo de hace un año, cuando Trump, recién regresado al cargo, prometió “forjar una nueva y duradera mayoría política” y Elon Musk blandió una motosierra para simbolizar cómo el gobierno republicano iba a reducir la burocracia pública.
Este año, ni Trump ni el vicepresidente JD Vance han sido anunciados públicamente como oradores. Pero entre quienes sí tienen previsto hablar figuran nombres importantes del movimiento MAGA que han expresado posturas contradictorias sobre la guerra en Irán.
“Obviamente, este va a ser un tema candente”, afirmó John Gizzi, veterano de CPAC y columnista del medio conservador Newsmax, quien señaló la posibilidad de una mayor intervención militar en el extranjero.
Entre los oradores destacados programados para el evento de cuatro días está Steve Bannon, aliado de Trump desde hace mucho tiempo. Bannon comentó este mes en su pódcast que, si la guerra se convierte en “una dura batalla de desgaste”, podría costarle al Partido Republicano votantes conservadores de cara a las elecciones de medio mandato.
“Vamos a perder apoyo”, sostuvo Bannon.
El senador de Texas Ted Cruz, que respalda la guerra, también figura en el programa del Gaylord Texan Resort and Convention Center.
“Creo que el presidente Trump actuó exactamente bien para proteger a los estadounidenses”, declaró Cruz la semana pasada en una entrevista con CBS News.
El horario que se le otorgó al exrepresentante de Florida Matt Gaetz para dar su discurso revela la desacuerdo entre algunos conservadores sobre la alianza militar de Estados Unidos con Israel contra Irán.
Gaetz, presentador de un programa en la cadena conservadora One America News Network, ha dicho que Estados Unidos ha sido demasiado cercano a Israel, mientras personalidades conservadoras populares como Tucker Carlson han cuestionado el apoyo estadounidense al país, lo que ha provocado denuncias de antisemitismo.
Otros oradores programados incluyen al zar fronterizo de Trump, Tom Homan, y al ex presidente del Comité Nacional Republicano Michael Whatley, quien se postula para el Senado por Carolina del Norte.
Un año después de que Trump presidiera la jubilosa conferencia del grupo tras su regreso al cargo, se encuentra en un lugar muy distinto.
En guerra, mientras persisten las preocupaciones por el empleo y el costo de la vida, su aprobación ha bajado. Su propuesta emblemática de soportar las normas de votación se ha estancado en un Congreso controlado por su partido, mientras la mayoría republicana en la Cámara de Representantes está en peligro y su control sobre el Senado es menos seguro que hace un año.
Pese a las líneas divisorias, Trump goza de una sólida aprobación entre el ala derecha de su partido. El 86% de los conservadores dijo que aprueba el desempeño del presidente en una encuesta de AP-NORC realizada en febrero.
Y aunque los partidarios de Trump siguen siendo devotos, algunos dentro de los círculos más conservadores dicen que la división sobre Irán podría señalar problemas para los republicanos en noviembre.
El representante de Texas Steve Toth, que planea asistir al CPAC, sugirió que el apoyo a Trump sigue siendo sólido entre los conservadores, pero que el mensaje republicano sobre la guerra podría ser más fuerte.
“De la gente MAGA, en su mayoría, no escucho frustración con el presidente”, manifestó Toth, quien venció al representante republicano en funciones Dan Crenshaw en las primarias de Texas del 3 de marzo. “No sé si estamos haciendo un gran trabajo al comunicar todas las ramificaciones”.
Las primarias en Texas siguen siendo un asunto pendiente
Otro recordatorio contundente del contraste con el año pasado es la primaria al Senado en Texas entre los republicanos, un dolor de cabeza político particular para Trump.
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, que está compitiendo contra el senador republicano John Cornyn, no solo asistirá al evento sino que además tiene uno de los papeles principales como orador: la Cena Ronald Reagan, el viernes por la noche. Cornyn no asistirá a la conferencia de Texas.
Trump dijo hace tres semanas que pronto respaldaría a uno de ellos, después de que Paxton terminara apenas por detrás de Cornyn en las primarias del 3 de marzo, aunque ninguno obtuvo la mayoría necesaria para evitar una segunda vuelta el 26 de mayo.
Trump instó a quien no recibió el respaldo a retirarse, al escribir en una publicación en redes sociales que la amarga contienda “no puede, por el bien del Partido y de nuestro propio país, continuar por más tiempo”.
El plazo para que los candidatos retiraran sus nombres de la boleta de la segunda vuelta del 26 de mayo venció la semana pasada y desde entonces Paxton y Cornyn han lanzado más anuncios de ataque contra el otro.



















