Irán juró venganza el domingo tras la muerte de su líder supremo e intercambió ataques con Israel como parte de una guerra en expansión provocada por un sorpresivo bombardeo estadounidense e israelí un día antes.
Las explosiones en Teherán provocaron una enorme columna de humo que se elevaba hacia el cielo en un área donde hay edificios gubernamentales. Las autoridades iraníes dicen que más de 200 personas han muerto desde que comenzó el bombardeo estadounidense e israelí que mató al ayatolá Alí Jamenei y a otros altos líderes. Antes, Irán lanzó misiles contra Israel y estados árabes del golfo Pérsico en represalia, mientras Israel advirtió que llevaría a cabo ataques “sin parar” contra sus líderes y su ejército.
En Teherán, había pocas señales de que los iraníes hubieran atendido el llamado del presidente estadounidense Donald Trump a derrocar a su gobierno. Las calles estaban en gran medida desiertas mientras la gente se refugiaba durante los ataques aéreos, dijeron testigos a The Associated Press, hablando bajo anonimato por temor a represalias. La fuerza paramilitar Basij, que ha desempeñado un papel central en la represión de protestas, ha instalado puestos de control por toda la ciudad, agregaron.
En Tel Aviv se podían escuchar fuertes explosiones causadas por impactos de misiles o intercepciones. Los servicios de rescate de Israel dijeron que ocho personas murieron y 28 resultaron heridas en un ataque que alcanzó una sinagoga en la ciudad central de Beit Shemesh, lo que elevó el número total de muertos en el país a 10.
El ejército de Estados Unidos dijo que tres miembros del servicio han muerto y otros cinco resultaron gravemente heridos desde que comenzaron las operaciones. Son las primeras bajas estadounidenses conocidas de los combates.
Mientras tanto, el presidente iraní Masoud Pezeshkian declaró en un mensaje pregrabado transmitido por la televisión estatal que un nuevo consejo de liderazgo “ha comenzado su trabajo”, y el ministro iraní de exteriores Abbas Araghchi dijo que “en uno o dos días” elegirán a un nuevo líder supremo.
Los ataques y contraataques subrayaron cómo la muerte de Jamenei, y los llamados de Trump para el derrocamiento del régimen islámico fundamentalista conllevaban el potencial de un conflicto prolongado que podría envolver a Oriente Medio.
Fue la segunda vez en ocho meses que Estados Unidos e Israel se han unido para usar la fuerza militar contra Irán, y una sorprendente demostración de poderío militar para un presidente estadounidense que llegó al cargo con el lema de “Estados Unidos primero” y a promesa de mantenerse fuera de las “guerras eternas”.
En una guerra de 12 días en junio, los ataques israelíes y estadounidenses debilitaron en gran medida las defensas antiaéreas, el liderazgo militar y el programa nuclear de Irán. Pero la muerte de Jamenei, quien había gobernado Irán durante más de tres décadas, crea un vacío de liderazgo, aumentando el riesgo de inestabilidad regional.
Irán promete venganza por la muerte de Jamenei
“Han cruzado nuestra línea roja y deben pagar el precio”, declaró el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, en un discurso televisado el domingo. “Asestaremos golpes tan devastadores que ustedes mismos se verán obligados a suplicar”, afirmó.
Mientras los ataques estadounidenses e israelíes han golpeado a Irán, la República Islámica ha tomado represalias con misiles y ataques con drones contra Israel y países árabes del golfo cercanos que albergan fuerzas estadounidenses.
La guerra aérea podría sacudir los mercados globales, particularmente si Irán tranca el estrecho de Ormuz para el tráfico comercial. Alrededor del 20% del petróleo comercializado en el mundo pasa por la vital vía fluvial, y los precios del petróleo ya están listos para oscilaciones.
En repetidas andanadas contra objetivos en todo Israel, al menos 10 personas murieron y más de 120 resultaron heridas, según las autoridades. Muchos misiles fueron interceptados, dijo el ejército.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, indicó el domingo que Israel tendrá “un tren aéreo sin parar” de ataques contra objetivos militares y de liderazgo en Irán.
Los vuelos en todo Oriente Medio se vieron interrumpidos y el fuego de las defensas antiaéreas retumbó sobre Dubái. La capital comercial de Emiratos Árabes Unidos desde hace tiempo atrae negocios y expatriados al presentarse como un refugio seguro en una región volátil.
La metralla de ataques iraníes contra la capital de Emiratos Árabes Unidos, Abu Dabi, mató a dos personas, reportaron medios estatales, y los escombros de las intercepciones aéreas provocaron incendios en el principal puerto de la ciudad y en la fachada del emblemático hotel Burj Al Arab.
Los ataques también se extendieron a Omán —el interlocutor tradicional de Irán con Occidente que no había sido arrastrado previamente a la refriega.
Arabia Saudí condenó los ataques de Irán contra su capital, Riad, y la región oriental, diciendo que los había interceptado con éxito. Enfatizó que no había permitido que su espacio aéreo o territorio se utilizara para apuntar a Irán.
Jordania dijo que “se ocupó de” 49 drones y misiles balísticos. Los ejércitos de Kuwait, Bahréin y Qatar también señalaron que habían interceptado proyectiles el domingo por la mañana.
El ministro iraní de exteriores culpó de esos ataques a Estados Unidos e Israel por iniciar la guerra. Dijo que las unidades militares de Irán están “de alguna manera aisladas” y actuando bajo órdenes dadas con antelación. Señaló que habló con sus homólogos en los países del golfo y los instó a presionar a Estados Unidos e Israel para poner fin a la guerra.
Como líder supremo, Jamenei tenía la última palabra sobre todas las políticas importantes desde 1989. Dirigía el estamento clerical de Irán y la Guardia Revolucionaria, los dos principales centros de poder en la teocracia gobernante.
Aunque Trump llamó el sábado al pueblo iraní a “tomar el control” de su gobierno, no había señales de disturbios en Teherán ni en otros lugares.
En el sur de Irán se reportaron al menos 115 muertes cuando una escuela de niñas fue alcanzada, y decenas más resultaron heridas, dijo el gobernador local a la televisión estatal iraní.
El teniente coronel Nadav Shoshani, portavoz militar israelí, expresó que no tenía conocimiento de ningún ataque israelí o estadounidense en el área de la escuela. El portavoz del Comando Central de Estados Unidos, el capitán Tim Hawkins, dijo que estaba al tanto de esos reportes y que los funcionarios los estaban investigando.
La agencia estatal de noticias de Irán, IRNA, reportó que al menos 15 personas murieron en el suroeste, citando al gobernador de la región de Lamerd, Ali Alizadeh, quien dijo que un polideportivo, dos zonas residenciales y un salón cerca de una escuela fueron alcanzados.
A medida que se filtraban reportes sobre la muerte de Jamenei, testigos en Teherán dijeron a The Associated Press que algunos residentes se regocijaban, con vítores desde las azoteas, silbidos y ululaciones.
Dolientes izaron una bandera negra de luto sobre el santuario del imán Reza en Mashhad y el gobierno iraní declaró 40 días de luto público y un feriado público nacional de siete días para conmemorar la muerte de Jamenei.
Citando fuentes no identificadas, la agencia semioficial de noticias Fars informó que varios familiares de Jamenei también murieron, incluida una hija, un yerno, una nuera y un nieto.
Las tensiones se han disparado en las últimas semanas mientras el gobierno de Trump reunía el mayor contingente de buques de guerra y aeronaves en Oriente Medio en décadas. El presidente insistió en que quería un acuerdo para restringir el programa nuclear de Irán mientras el país luchaba con un creciente descontento tras protestas a nivel nacional.
Los demócratas denunciaron que Trump había actuado sin autorización del Congreso. La Casa Blanca dijo que el gobierno había informado con antelación a varios líderes republicanos y demócratas en el Congreso.
Aunque Trump había declarado el programa nuclear iraní aniquilado en ataques el año pasado, el país estaba reconstruyendo infraestructura que había perdido, según un alto funcionario estadounidense que habló con reporteros bajo condición de anonimato para discutir el proceso de toma de decisiones de Trump. El funcionario dijo que la inteligencia mostró que Irán había desarrollado la capacidad de producir sus propias centrifugadoras de alta calidad, un paso importante para desarrollar el uranio altamente enriquecido necesario para armas.
Irán ha dicho que no ha enriquecido desde junio —aunque ha mantenido su derecho a hacerlo e insiste en que su programa nuclear es enteramente pacífico. También ha bloqueado las visitas de los inspectores internacionales a los recintos que Estados Unidos bombardeó. Fotos satelitales analizadas por AP han mostrado nueva actividad en dos de esos lugares, lo que sugiere que Irán está tratando de evaluar y potencialmente recuperar material.

















