El coordinador de la bancada del PRI en la cámara de diputados, Rubén Moreira Valdés, expreso, a través de sus cuentas sociales, que los incidentes ocurridos en Dos Bocas, Tabasco no son aislados y lamentablemente son coas que empiezan a repetirse
“Ayer, otra vez, fuego. Fuego en la refinería de dos bocas. En la obra orgullo de Morena
Hace unos días, una fuga. Antes, otro incidente. No es un hecho aislado: es un patrón que empieza a repetirse”.
Agrega que se prometió que la refinería era el futuro, pero este no puede ser con olor a petróleo.
“Nos dijeron que era progreso. Nos dijeron que era futuro. Pero el futuro no huele a petróleo quemado.
Hoy México carga con una refinería que costó el triple de lo prometido, que llegó tarde y que aún no demuestra que pueda operar con estabilidad. Mientras el mundo avanza —aunque sea lentamente— hacia energías más limpias, aquí apostamos miles de millones a una industria que pierde terreno”.
El legislador coahuilense dijo que no slo es la refinería, porque son tambien las otras obras del sexenio anterior
“Y no es solo Dos Bocas. Es el tren que cruza selvas sin certeza de rentabilidad. Otro que esta detenido por un accidente Es una aeropuerto chafa y una aerolínea estatal que despega con subsidios
Es una suma de decisiones que privilegiaron el gasto, pero no la viabilidad. Todo bajo la conducción de una secta y con el peso operativo de Pemex , una empresa ya presionada financieramente”.
Aclaró que no solo es el costo de las obras, si no lo que se dejó de hacer con el dinero aplicado a las mismas.
“Pero el problema de fondo no es sólo cuánto se gastó. 24 mil millones de dólares Es lo que se dejó de hacer. No se aceleró la transición energética. No se invirtió lo suficiente en renovables. No se fortaleció la infraestructura eléctrica con visión de futuro. No se apostó con seriedad por la innovación.
Se eligió mirar hacia atrás, cuando el mundo exige avanzar. Y hoy, cada incendio, cada falla, cada peso adicional, confirma una idea incómoda: no es solo un error técnico… es un error de visión”.
Concluyó que lamentablemente México sigue resolviendo los costos del pasado, algo que seguirá impactando en las finanzas públicas del país
“Porque mientras otros países construyen el futuro, nosotros seguimos resolviendo los costos del pasado. Y la pregunta ya no es cuánto costó… sino cuánto nos va a costar seguir así”.















