Advertisement

“Más jóvenes que no estudian ni trabajan en México”; estrategia de regalar dinero fue populista y engañosa

Tras revelarse que México continúa ubicándose entre los países con mayor proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan, de acuerdo a la OCDE, la diputada federal del PAN, Paulina Rubio, exhibió la mala estrategia y el pésimo diagnóstico que fue regalar dinero sin metas ni estándares claros.

“El cártel de López Obrador y de Morena creían que entregarles dinero era la solución necesaria, pues hoy nos damos cuenta de que no, que la solución necesaria es crear más fuentes de empleo que hoy no hay en el país y eso nos posiciona en el tablero de la vergüenza”.

Por el contrario, tenemos una expectativa decreciente del país. Pasamos de la expectativa del 1.6 de crecimiento al 1.1 por ciento y desde luego que, tampoco hay las opciones necesarias para poder estudiar.

Paulina Rubio enfatizó que las opciones y oferta educativa con las Universidades del Bienestar han sido un verdadero fraude porque tenemos pruebas contundentes de qué solamente se convirtieron en elefantes blancos.

“Sin infraestructura adecuada y en muchas ocasiones sin la certificación necesaria, ahí tenemos miles y miles de estudiantes que hoy están reclamando que no han podido titularse porque no hay un aval verdadero de los estudios que realizaron”.

Esto, nos demuestra que simplemente su diagnóstico de entrega de dinero era una medida populista y muy lejos de eso han dejado la inversión verdadera en educación para crear más espacios para que los jóvenes tengan mayor acceso a cualquier nivel de educativo.

Frida Guillén Ortiz, diputada local del PAN, informó que uno de cada 5 jóvenes en el país no estudia ni trabaja, lo que refleja el inminente fracaso de las becas y los programas sociales que ha promovido este y el sexenio anterior.

Recordó su iniciativa aprobada ya en el Congreso para fortalecer el emprendimiento juvenil y ampliar las oportunidades económicas para las y los jóvenes, mediante reformas a la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas y a la Ley de los Derechos de las Personas Jóvenes.

“Se propone fortalecer la coordinación institucional para que las políticas públicas dirigidas al emprendimiento juvenil tengan mayor impacto, incluyendo la participación de institutos juveniles en los espacios de decisión relacionados con el desarrollo de las empresas”.

Guillén dijo que hablar de las juventudes es reconocer a una generación con talento, creatividad y deseos de salir adelante, pero que también enfrenta dificultades reales para incorporarse al mercado laboral.

“Muchas personas jóvenes terminan sus estudios con entusiasmo y proyectos, pero cuando llega el momento de incorporarse al mercado laboral se encuentran con vacantes insuficientes, salarios bajos o empleos que no corresponden a su formación”.