Las y los diputados federales del Grupo Parlamentario del PRI, encabezados por el coordinador Rubén Moreira Valdez, manifestaron su interés por proteger los derechos de artistas, intérpretes y ejecutantes, pero se abstuvieron de votar el dictamen de Derechos de Autor por considerar que es una propuesta que no fue consultada ni analizada con profundidad.
Por ello, al inicio de la discusión, a nombre de la bancada priista, el vicecoordinador Erubiel Alonso Que presentó una moción suspensiva, a fin de que sean escuchadas todas las voces; además, consideró apresurado que Morena presente una reserva integral que modifica en su totalidad todo lo que está previsto en el dictamen.
Con Alonso Que, coincidieron las diputadas Socorro Jasso, Ivonne Ruiz y el diputado Juan Antonio Meléndez, quienes solicitaron en Tribuna se realice un parlamento abierto en el que todas las partes interesadas puedan expresar sus posiciones, demandas y opiniones.
Los legisladores priistas enfatizaron que este dictamen es el resultado de un proceso viciado desde su discusión en la Comisión de Cultura y Cinematografía, en donde ni la presidenta supo qué se sometió a discusión.
Socorro Jasso advirtió que aunque parte de una intención legítima, el dictamen está mal diseñado. Subrayó que es una reforma que genera incertidumbre jurídica, incrementa los costos de operación y pone en riesgo empleos en la industria cultural y creativa, un sector estratégico para el país, pero también altamente sensible a cambios regulatorios.
La priista señaló que esta reforma, introduce cargas adicionales sin considerar la realidad e impone obligaciones sin reconocer la naturaleza misma del sector. Criticó también que el dictamen incorpore cambios de último momento sin el análisis adecuado.
En su intervención la diputada Ivonne Ruiz Moreno aseguró que en esta reforma se establecen nuevas obligaciones y derechos sin definir con claridad los alcances, los mecanismos de cumplimiento, ni tampoco las responsabilidades de cada una de las partes. Agregó que se habla de remuneraciones, de derechos conexos, de explotación de obras, pero no se establecen las reglas claras sobre cómo se implementará en la práctica.
Sostuvo que se ignora la realidad de la industria cultural y creativa de México. “No todos los artistas trabajan en grandes producciones, no todos tienen contratos robustos, no todos están en condiciones de negociar de manera igual”, enfatizó.
En su participación, el diputado Juan Antonio Meléndez afirmó que esta reforma de ley no fue consultada ni analizada con cuidado. “Hay textos que se tienen que cambiar para que los autores, los compositores puedan defender sus regalías, que han sido el sustento de sus familias y que tristemente si no cambiamos párrafos que vienen incluidos en el artículo 118, pues ellos van a estar en una total indefensión”, anotó.
Precisó que la iniciativa define de manera errónea los mecanismos de mediación y conciliación que ya se encuentran previstos en la ley de la materia, además incorpora un mecanismo denominado “advertencia” que nada tiene que ver con la justicia alterna y que por el contrario pareciera ser un recurso de la materia administrativa.
“Legislar no es tener buenas intenciones, legislar es prevenir las consecuencias y aquí las consecuencias pueden ser graves, conflictos contractuales, fuga de producciones, reducción de inversiones y un retorno de inseguridad jurídica que termine afectando a toda la industria cultural”, concluyeron los diputados del PRI.
En lo particular, presentaron reservas la diputada Xitlallic Ceja, Andrés Cantú, Antonio Meléndez, Carlos Mancilla, Laura Ivonne Ruíz, Socorro Jasso, y el coordinador parlamentario Rubén Moreira.














