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Proponen establecer parámetros máximos para animales de trabajo y carga

La diputada Giselle Yunueen Arellano Ávila (Morena) impulsa iniciativa para establecer la prohibición de someter a los animales de trabajo o de carga a esfuerzos o cargas que excedan su capacidad física, conforme a los límites y parámetros que establezcan las normas oficiales mexicanas y demás disposiciones aplicables, así como a jornadas de trabajo que comprometan su salud, integridad o bienestar

La legisladora expone en su propuesta de reforma a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, que el uso de animales de trabajo y carga constituye una práctica histórica y aún vigente en amplias regiones del país, particularmente en contextos rurales y periurbanos, donde especies como burros, mulas, caballos y bovinos continúan siendo esenciales para actividades productivas, transporte de bienes e incluso subsistencia familiar.

Subraya que, si bien el empleo de animales en estas actividades puede ser compatible con un trato digno y responsable, lo cierto es que la ausencia de regulaciones específicas sobre los límites de carga genera que esta práctica frecuentemente se desarrolle en condiciones de sobreexplotación que vulnera el bienestar animal, generando sufrimiento, lesiones musculoesqueléticas, fatiga extrema y reducción significativa en la esperanza de vida.

El documento, turnado a la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, menciona que en México se ha avanzado progresivamente en la protección de los animales a través de distintos ordenamientos federales y locales; sin embargo, persiste un vacío normativo en lo que respecta a los límites de carga aplicables a los animales de trabajo.

Un estudio realizado por el Programa Universitario de Bienestar Animal de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en comunidades rurales de la República encontró que más del 60 por ciento de los animales de trabajo evaluados presentaban al menos una lesión activa vinculada a sobrecargas o al uso de aperos inadecuados. Esta cifra resulta alarmante y pone en evidencia la urgencia de intervención legislativa, advierte.

“Los animales de trabajo ocupan una posición particularmente vulnerable, pues dependen completamente de las decisiones de las personas encargadas de su cuidado. Cuando son sometidos a esfuerzos excesivos o a cargas incompatibles con sus capacidades físicas, se producen afectaciones que van más allá del desgaste natural derivado de la actividad laboral, lo que genera lesiones permanentes, deterioro de su salud y sufrimiento innecesario”, sostiene.

Aclara que esta propuesta no supone la eliminación ni la restricción total del uso de animales de trabajo, pues México cuenta con comunidades indígenas y campesinas en las que el trabajo animal es parte integral de la economía, cultura y patrimonio biocultural.

En los transitorios de la propuesta señala que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en coordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, emitirá dentro de un plazo de ciento ochenta días naturales contados a partir de la entrada en vigor del presente decreto, los lineamientos técnicos y disposiciones reglamentarias necesarias para la debida aplicación de esta reforma.

Además, las autoridades competentes deberán desarrollar, dentro del mismo plazo, campañas de difusión y capacitación dirigidas a los usuarios de animales de trabajo en comunidades rurales e indígenas, a fin de garantizar el conocimiento generalizado de esta disposición.