Hacienda prevé que la guerra en Medio Oriente tenga un efecto de corto plazo e incluso, augura, por ahora, que no haya impacto alguno en las finanzas públicas del país.
En entrevista con medios y a casi dos semanas de que inició la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, señaló que la dependencia ya realizó un análisis sobre el conflicto y sus posibles repercusiones.
Hasta el momento, explicó, el principal efecto que se observa es el incremento del precio del petróleo en los mercados internacionales.
Por el análisis realizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), se prevé que el conflicto bélico tenga un efecto de corta duración e incluso que las finanzas públicas de México no registren impactos relevantes.
Sobre el hecho de que hasta ahora el gobierno no ha utilizado el estímulo al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas, así como otros mecanismos como el dirigido al diésel, Amador insistió en que estas herramientas fiscales siguen disponibles y se aplicarían si el aumento en los precios internacionales de los combustibles se prolonga.
“El mecanismo es muy claro, muy transparente y se activa adecuando las variables del mercado (…) El mecanismo está existente, opera de manera normal y transparente no debería de haber alguna preocupación”, consideró, al finalizar un evento en la Secretaría de Economía.
El mecanismo de estímulo al IEPS consiste en que el gobierno federal reduce semanalmente el cobro del impuesto sobre las gasolinas y el diésel. Esta herramienta fiscal se utiliza cuando los precios internacionales del petróleo se elevan, con el objetivo de evitar que el incremento se traslade de forma directa al precio que pagan los consumidores.
Las declaraciones del secretario también se dan un día después de que la presidenta Claudia Sheinbaum se reunió con representantes del sector gasolinero del país, esto para renovar el acuerdo mediante el cual se busca mantener el precio de la gasolina regular alrededor de 24 pesos por litro.
Este pacto, impulsado por el gobierno federal con empresarios del sector, busca contener presiones inflacionarias por el conflicto en Medio Oriente.















