Una persona que golpeó a su expareja en varias ocasiones hasta dejarla tirada en el piso de un estacionamiento en el municipio de Mexicali, Baja California, fue vinculado a proceso y acusado del delito de feminicidio en grado de tentativa.
Los hechos quedaron registrados en una cámara de vigilancia del lugar; conforme a los datos generales, la mujer estaba realizando sus labores habituales en su centro de trabajo cuando recibió una llamada telefónica del agresor, que la amenazó con acudir al lugar para confrontarla.
El hombre, identificado como Estarli Joe “N”, arribó al lugar. Aunque la víctima intentó controlar la situación y le recordó que estaba en su espacio laboral, el sujeto empezó a agredirla físicamente, incluso con patadas.
Tras el ataque, el hombre la abandonó a un costado de un vehículo y se retiró; posteriormente acudió otro empleado para ayudarla, según las imágenes con fecha del 16 de marzo del año en curso.
La Fiscalía General del Estado de Baja California (FGE), mediante la Fiscalía Especializada en Delitos contra Mujeres por razón de Género, informó este jueves 26 de marzo de la obtención de la vinculación a proceso en contra del imputado por el delito referido.
Las autoridades recordaron que Estarli Joe acudió al centro comercial ubicado al poniente de la capital bajacaliforniana.
El Juez de Control consideró las pruebas presentadas, entre ellas el video que circuló en redes sociales, y dictó auto de vinculación a proceso por el delito de feminicidio en grado de tentativa, otorgando la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, y cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
La víctima, en entrevista con la periodista Mayté López, refirió que en la audiencia se buscó “reclasificar el delito”, pero afortunadamente no ocurrió, además de que la defensa al parecer “minimizó” la situación y consideró que la FGE “había sobreexagerado”.
“Que todo era plenamente emocional, que no era jurídico, que él no tuvo las intenciones de matarme porque si él hubiera querido matarme lo hacía, porque tuvo tiempo en lo que llegaba un auxilio (y) que no traía arma de fuego, (o) punzocortante”, según compartió sobre el caso.
Agregó que la jueza desechó dichos argumentos e hizo válido el dolo, además de que sí tenía la intención de matarla.
“Porque recibí puñetazos, patadas en mi cuerpo, en mi cabeza, en la nuca. Y ella puso muy en claro que en la cabeza está uno de los órganos más vitales para vivir, que es el cerebro. Y no dejó mi cabeza en paz: recibí puñetazo tras puñetazo. Me estrelló contra la banqueta”, contó.














