Comerciantes en pequeño advirtieron de diversas afectaciones a las Mipymes, en caso de prosperar la reforma laboral y reducir la jornada a 40 horas, a decir de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño, CANACOPE esta reforma representará gastos adicionales a las empresas que podrían provocar despidos e incluso un incremento de la informalidad, así lo señaló Ada Irma Cruz, presidenta de los comerciantes en la capital del país, quien advirtió que esa modificación, representará estragos importantes en los negocios del sector terciario.
“La reforma incrementaría los costos entre un 22% y 38%. Para una MiPyME con 10 empleados, esto implica, un gasto adicional de hasta 432 mil pesos anuales. También existe el riesgo de cierre y desempleo; cerca del 64% de las empresas consideran inviable operar bajo la nueva jornada sin afectar su capacidad de servicio, y un 44% anticipa ya despidos”.
Ante ese escenario nada halagador, añadió que el trabajo digno, no se decreta: se construye con productividad, políticas realistas y respeto al tejido empresarial que sostiene a México, apuntó que esa medida, representa un incentivo a la informalidad en el sector comercio y servicios, donde operan el 95% de los negocios familiares. La reforma indicó adicionaría presiones inflacionarias a una ya contraída economía que terminaría por impactar el poder adquisitivo de los trabajadores, lo que dañaría su calidad de vida.
“Que si bien la reforma promete “mejorar la calidad de vida”, ignora las realidades del sector, en primer lugar productividad contra horas: Tras la “ley silla”, las 48 horas semanales ya solo generan 42 horas productivas. Con la reforma caerían a 34 horas efectivas pero pagando 48. Sectores de operación continua: Comercio, servicios y turismo, que dependen del flujo del consumidor, no pueden reducir sus horarios sin afectar ingresos”.
El comercio en pequeño demandó medidas que puedan ayudar a las empresas a sortear este mayor costo laboral entre las que destacó deducciones de nómina, para reducir la carga tributaria, subsidios directos a los costos laborales adicionales, flexibilidad laboral mediante acuerdos voluntarios entre el trabajador y el empleador o salarios por hora, entre otros.






















