Vamos a la consolidación de qué

Por Víctor Barrera

Todo indica que habrá un impasse en cuanto a las tareas por resolver en México durante la celebración del Mundial de Fútbol 2026. Esto significa que los mexicanos, en su mayoría, estarán más atentos de lo que sucede con la selección mexicana en la primera parte del Torneo de fútbol y después de lo que suceda con su selección preferida.

Mientras el gobierno federal tendrá el tiempo suficiente para encaminar al país a la consolidación que tanto ha señalado y que esta podría presentarse, aunque no muy positiva para los mexicanos.

Serán 38 días que nos llevarán a rebasar la primera parte del año para solo esperar el cierre del mismo sin ninguna modificación para hacer que nuestra economía, que se encuentra estancada, pueda subir más allá de un punto porcentual al final del año.

Esto nos muestra que el régimen de la 4T espera que sea el 2027 el año de su consolidación, donde obtengan la mayoría del poder político sin la presencia de los partidos aliados que ya empiezan a mostrar sus “garras y dientes” para arrebatar a Morena gobernaturas para el 2030 a cambio de continuar con la alianza.

Será el 2027, donde se apliquen las reformas y modificaciones constitucionales, que le permitirán a Morena pedir la nulidad de algunas casillas por encontrar que algunos partidos de oposición fueron financiados con recursos extranjeros y que estos recursos también fueron ocupados para hacer que algunos medios informativos realzaran la figura de los candidatos de la oposición. Esto hará que los triunfos electorales ya no sean por la votación de la ciudadana sino serán resultado de las decisiones de las autoridades electorales, que por supuesto están ya conquistadas por Morena.

Así, Morena consolidará su poder político a través de impugnar comicios y hacer que sus empleados del Tribunal Electoral fallen a su favor. Esto será el fin de la democracia en México.

En lo económico, todo indica que no habrá ningún cambio en las políticas públicas en esta materia. Los resultados de esto será un crecimiento menor al punto porcentual en el 2026 y posiblemente uno de solo 1.4 por ciento en el 2027.

Esto solo dejara una economía interna de poco movimiento, un incremento del empleo informal y por supuesto un deterioro de las instituciones públicas como salud y educación, que mermarán el bienestar de la población aumentando con ello la pobreza de muchos y la riqueza de pocos.

Pero a pesar de esto, se mantendrán los programas sociales, porque estos han dado resultados políticos. La gente está más preocupada por alcanzar estos programas sociales, que solo son paliativos para sobrellevar su pobreza, que exigir que se apliquen políticas públicas para captar capitales que ofrezcan empleos mejor pagados.

Mientras que el régimen de la 4T seguirá insistiendo que estamos alcanzando la consolidación de la tranformación. Para muchas familias mexicanas esto será doloroso y difícil de salvar sin no existen cambios políticos después de los comicios del 2027.