La Confederacion Patronal de la República Mexicana realizó un llamado a defender la democracia, recuperar la confianza en las instituciones y convertir el diálogo social en acciones desde cada región del país.
Al ocncluir el Encuentro Nacional 2026 en León, Guanajuato,el organismo empresarial puso el acento en una tarea que debera hacr el sector como son construir alianzas, generar acuerdos y participar en la defensa de las libertades y la vida democrática de México.
Uno de los puntos centrales del evento fue la exigencia de contar con un Instituto Nacional Electoral (INE) confiable, así como garantizar un proceso transparente para designar a quien ocupará su próxima Presidencia, con integridad, independencia, experiencia y capacidad técnica.
En su mensaje de clausura, Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de COPARMEX, destacó: “La confianza ciudadana es el principal respaldo a la autoridad electoral. Sin ella no hay certeza, legitimidad democrática ni gobernabilidad. Y lo que se pone en juego por medio de la democracia son nuestras libertades, que no se nos olvide. La defensa de la democracia exige una ciudadanía organizada y presente. Tenemos el reto, nosotros desde nuestros centros empresariales, de fortalecer los nodos ciudadanos en todo el país y ampliar nuestra alianza con los trabajadores, con las diferentes tradiciones religiosas, con la academia y con las organizaciones de la sociedad civil, que ya vienen resolviendo las cosas que los gobiernos no están resolviendo”.
Resaltó: “Necesitamos abrir estos espacios de diálogo y colaboración, también como el CONSEA en los capítulos regionales. México necesita esta suma de esfuerzos para construir acuerdos y atender los desafíos nacionales. Tenemos la tarea de llevar este trabajo a lo local. Llevemos estas reflexiones y, con las ideas, los aprendizajes y las herramientas de estos días a cada rincón del país”.
Por su parte, Michel Sojo, presidente de COPARMEX León, enfatizó: “Después de tres días de trabajo, diálogo, aprendizaje y convivencia, nos toca cerrar una edición que estoy seguro, muy seguro, dejará una huella en todos ustedes. Han sido tres días de grandes ideas, conversaciones necesarias, reflexiones profundas y, sobre todo, de reencuentros y nuevas conexiones. Nos llevamos mucho más que conclusiones de una conferencia o las reflexiones de un panel. Nos llevamos preguntas, compromisos, nuevas perspectivas y una visión más clara del papel que tenemos que tomar como empresarios frente al futuro de México”.
Daniel García Aguirre, presidente de COPARMEX Acapulco, comentó: “Somos COPARMEX. COPARMEX representa lo mejor del sector empresarial en el país. Lo que yo quiero pedirles es que nos acompañen a llevar un mensaje a Acapulco y que ese mensaje se escuche en todo el país y, a lo mejor, hasta en otros países: que Acapulco está de pie, que estamos luchando por salir adelante y que ya la reconstrucción va muy bien”.
Uno de los principales asuntos fue el futuro del T-MEC y la relación económica entre México, Estados Unidos y Canadá. El análisis de especialistas como Martha Bárcena y Kenneth Smith, permitió dimensionar los riesgos de la revisión, el uso de aranceles como instrumento de presión y la importancia de preservar las reglas de origen, los mecanismos de solución de controversias y la protección de inversiones. También quedó sobre la mesa un desafío para las empresas mexicanas: elevar su capacidad tecnológica, fortalecer las cadenas de suministro y generar mayor contenido regional para competir en América del Norte.
En materia democrática, las reflexiones rumbo a 2027 subrayaron que la confianza electoral requiere instituciones independientes, contrapesos efectivos, pluralidad y condiciones equitativas para la participación política. A su vez, el análisis sobre seguridad y desarrollo comunitario puso de relieve que la paz no se construye únicamente desde las instituciones de gobierno: también requiere comunidades con oportunidades, empresas vinculadas con su entorno y condiciones para que las actividades productivas se desarrollen sin violencia. La seguridad y la calidad institucional, por tanto, forman parte de las condiciones para el desarrollo económico.
La perspectiva económica de 2027 y el análisis del Plan México ampliaron la discusión hacia las decisiones que deberán orientar la estrategia empresarial. Las sesiones destacaron la necesidad de evaluar las variables financieras, identificar oportunidades de inversión y convertir las políticas públicas en condiciones concretas para elevar la productividad. El talento de las nuevas generaciones, la participación de las mujeres en puestos de decisión y la vinculación entre empresas, academia e innovación también ocuparon un lugar relevante en la agenda, al mostrar que la competitividad depende de aprovechar las capacidades de las personas y preparar a las organizaciones para nuevos escenarios.
El Encuentro Nacional concluyó con una agenda que trasciende los tres días de reuniones: llevar el análisis a las decisiones cotidianas de las empresas y a la participación de cada Centro Empresarial en su comunidad. Porque el futuro de México también se construye desde cada región donde una empresa genera empleo, abre oportunidades y contribuye a la vida de su entorno.
La próxima edición del Encuentro Nacional, que tendrá como anfitrión al Centro Empresarial de Acapulco, encabezado por Daniel Aguirre, dará continuidad a esta convocatoria desde una región que también representa la capacidad de resiliencia y participación de la comunidad empresarial. La defensa de la democracia y la construcción de acuerdos no terminan con este encuentro: continúan en cada región donde la sociedad organizada decide participar.















