Por Víctor Barrera
Que uno de los personajes más importantes del Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentre cuestionado, aumenta la desconfianza en torno a como podrá coordinar, organizar y supervisar los comicios del 2027.
Y es que Guadalupe Taddei, presidenta Consejera del Instituto, ha estado cuestiona no solo en los más recientes días, sino también varios meses atrás y lo más lamentable es que estos cuestionamientos no han recibido una respuesta, lo que crea precisamente esa desconfianza en la forma en la cual se esta llevando el proceso electoral.
Desde meses atrás se conoció y cuestionó que parientes cercanos a ella se encuentran en la nómina del gobierno federal. Después se le cuestionó ante la inacción sobre el proceso interno de Morena que para muchos representó una campaña electoral adelantada. Ahora se le cuestiona que gente cercana a ella, específicamente su exchofer, sea representante legal de la empresa que provee material para utilizarse en los comicios y algunos otros contratos.
La postura de Guadalupe Taddei ha sido de soberbia y así lo demostró cuando se le cuestiona en rueda de prensa y manifiesta que la pregunta que se le hace “es una falta de respeto”, para luego dar la espalda y concluir la rueda de prensa.
En la más reciente reunión extraordinaria, los representantes de Somos y PRI ante el INE, exigieron que la consejera presidenta aclarará hechos y cuestionamientos, la postura de la consejera fue nuevamente de soberbia. Esto por supuesto aumenta la desconfianza de los partidos de oposición y de la ciudadanía sobre la forma en la cual se puedan llevar acabo el los comicios del próximo año y aún más como se calificará y verificarán los resultados.
Es cierto que el INE en muchas ocasiones a sido reconocido por el profesionalismo de sus integrantes lo que ha llevado a los ciudadanos a mantener la confianza en el organismo. Sin embargo, de unos meses para acá, esta confianza se ha ido minando por las acciones e inacciones de la presidenta consejera Guadalupe Taddei, que sabiéndose respaldada por el poder Ejecutivo ha mostrado soberbia en su actuar.
Y esto ha demostrado aun más que el INE ya se encuentra colonizado por gente apegada a Morena y así se demostró en el proceso de renovación de varios consejeros.
Este proceso de selección de consejeros fue orquestado por el mismo Andrés Manuel López Obrador, quien termino decidiendo quieres serian los nuevos consejeros electorales, haciendo aun lado la experiencia profesional, sobre asuntos electorales de quienes accedieron al puesto, y contó más su cercanía a Morena.
Esto ha motivado que los acontecimientos recientes del INE en cuestión electoral, mostrará una pasividad, avalada por la mayoría de los consejeros sobre detener la campaña interna de selección de los coordinadores de Morena.
Y aún cuando existieron denuncias al respecto sobre ese asunto, el argumento del INE fue que no existían elementos legales para calificar como precampañas o campañas electorales lo que realizaba Morena.
Esto permitió que algunos partidos de oposición entrarán al juego, violentando con ello la Ley electoral, mientras que el INE mostró su indiferencia ante ello.
Esto ha aumentado la desconfianza sobre el arbitro electoral, no solo de los partidos políticos, sino también de la ciudadanía misma, lo que motiva a no salir a votar y esto beneficia principalmente a Morena, que con un padrón altamente cooptado, a través de los programas sociales, que han sido la herramienta de advertencia para mucha gente, “si no votas se te quitaran los programas sociales” de parte de los llamados “Siervos de la Nación” que son parte de la nómina del gobierno federal y algunos locales.
Todo esto se mueve con recursos, los cuales no sabemos la cantidad exacta y de donde provienen. Factores que deberían motivar al INE para pedir una rendición de cuentas de los partidos políticos que realizaron campañas internas para elegir a sus coordinadores o defensores como ellos los denominan.
El INE es un instituto que tiene reglas y normas, y desconfiar de la gente que constituye este instituto, pone en entredicho la probidad de ellos y por supuesto aumenta la desconfianza sobre el proceso y calificación de los comicios del 2027.
O posiblemente se pretende seguir ensuciando el proceso electoral para que al final sean en el Tribunal Electoral, por cierto, también ya colonizado por Morena, donde se decida el resultado de la votación. Hecho que no valora y echa a la basura la herramienta más importante que tiene la ciudanía para hacer valer su voz que es el voto.
El INE de Guadalupe Taddei.













