El profesionalismo de un futbolista no solo demuestra asistiendo a mundiales de futbol, sino a la manera en la cual acepta el juego, donde el de dio hacer carrera profesional
El berrinche mostrado por James Rodríguez en el partido entre el León y Querétaro solo muestra la falta de serenidad
Es cierto que, durante el partido, el mundialista recibió reiteradamente faltas, pero esto no puede derivar en realizar un berrinche y aventar un zapato en dirección al árbitro, porque no marcaba las faltas.
El desequilibrio emocional de Rodríguez se mostró en el minuto 71, cuando el colombiano recibió una falta mitad de la cancha se quitó el zapato y lo aventó a la dirección del árbitro central.
El silbante Maximiliano Quintero solo le mostró la amarilla a pesar de que el futbolista, después de la acción, se empezó a burlar del nazareno recriminando su trabajo.
James Rodríguez mostro que no tiene jerarquía para ser un jugador de admiración, nunca tuvo que hacer esa acción






















