El diputado Juan Ignacio Zavala Gutiérrez (MC) sostuvo que la problemática de la salud mental de tripulantes de aeronaves impacta directamente en la seguridad operacional, así como en la vida de pasajeros y está estrechamente ligado a las condiciones laborales.
Indicó que un estudio de la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Xochimilco, dimensiona de manera muy clara el tamaño del problema. Refiere que el 69 por ciento de las personas participantes reportó síntomas de ansiedad, 61 por ciento mala calidad del sueño, 47 por ciento niveles elevados de estrés y 28 por ciento síntomas de depresión.
Por ello, en conferencia de prensa, informó que promueve reformas a la Ley Aviación Civil a fin de dotar a la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) para que atienda y garantice la salud mental y el bienestar psicosocial del personal técnico aeronáutico, al vigilar el cumplimiento de programas institucionales relativos a este tema.
Asimismo, dijo, se establece que, en los casos en donde se detecten alteraciones médicas, psicológicas o factores de riesgo psicosocial que puedan afectar la aptitud del personal técnico aeronáutico, la AFAC opte por atender estas situaciones a través de medidas de seguimiento, programas de rehabilitación y reincorporación supervisada y en donde la revocación o suspensión sea excepcional cuando otras alternativas se hubieran agotado.
“Con esto buscamos dejar atrás un enfoque punitivo que castigue la vulnerabilidad y pasar a uno con enfoque de corresponsabilidad institucional y de derechos humanos”, manifestó Zavala Gutiérrez.
También, dijo, se plantea que las personas concesionarias, asignatarias y permisionarias de servicios de transporte aéreo público en México, las personas prestadoras de servicio de tránsito aéreo y las personas operadoras de aeronaves de Estado y para uso particular, mantengan y promuevan la gestión de los riesgos asociados con la salud mental.
Por su parte, la diputada Anayeli Muñoz Moreno (MC) consideró que la salud mental es uno de los grandes temas que se ha dejado olvidado en los últimos años y se demuestra hoy con el ataque armado en Teotihuacán, el asesinato que cometió un adolescente hace algunas semanas en Michoacán, los altos índices de suicidio y de violencia desde edades tempranas y el sector aeronáutico no está exento de estas problemáticas.
En ese sentido, señaló la necesidad de establecer un marco normativo que sí garantice acompañamiento y, sobre todo, un enfoque no punitivo en materia de salud mental, porque no solamente está el riesgo de las personas que tripulan aviones, que afecta a hombres y a mujeres pilotos, también a los viajeros porque se han dado algunos accidentes que causan la pérdida de vidas humanas.
Destacó que la salud mental de las mujeres pilotos se ve mayormente afectada porque enfrentan condiciones de desigualdad, además de que deben jugar los roles de maternidad de manera simultánea.
“Evidentemente, la salud mental es fundamental para los tripulantes de aeronaves, porque implican además de estos temas diferenciados que tienen las mujeres, también las largas jornadas, los cambios de horarios, la presión constante y, por supuesto, el estigma y los castigos a veces cuando hablan del cansancio o cuando hablan de sus condiciones de salud mental. Así que vamos a seguir impulsando desde Movimiento Ciudadano esta iniciativa”, enfatizó.
En su oportunidad, Jesús Ortiz Álvarez, secretario general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) agradeció y reconoció la labor de las y los diputados de MC por impulsar esta iniciativa que marcará un parteaguas para las personas tripulantes de aeronaves y beneficiará a los usuarios.
“Hablar de salud mental en la aviación no es hablar de un tema técnico, es hablar de seres humanos de carne y hueso, con sueños, con familias y con una vocación que los lleva a cruzar cielos y husos horarios para que otros lleguen seguros a sus destinos.
“Es hablar de una mamá, de un papá piloto que después de cruzar varios husos horarios regresa a casa agotado y aun así se esfuerza por seguir siendo presente para sus hijos. Es hablar de un sobrecargo que, con una sonrisa, atiende a los pasajeros y guarda en su interior un silencio de ruego de que alguien o alguna vez le pregunten cómo está o cómo está él”, externó
Dijo que la cultura punitiva es una de las mayores amenazas silenciosas a la seguridad operacional del país y eso no se debe permitir, por lo que convocó a hacer conciencia, a ser humilde y construir juntos un marco jurídico que proteja la salud mental en las tripulaciones aéreas, que reconozca a todos y a todas por igual, porque la salud mental es un derecho laboral fundamental tan irrenunciable como el derecho al descanso, al salario digno y a la seguridad social.












