Advertisement

Reforma que exige la nacionalidad única sólo es para quienes aspiren a ocupar cargos públicos ejecutivos

La reforma constitucional que exige la nacionalidad única y exclusiva a quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, las gubernaturas estatales o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, de ninguna manera denigra ni resta derechos a nuestros connacionales que viven en Estados Unidos o en otras naciones del mundo, aseguró el diputado federal Carlos Palacios Rodríguez.

Al confiar que en el Senado pasará dicha reforma, el legislador de Morena expresó que resulta que los vendepatrias, ahora se asumen como patriotas al querer secuestrar como su símbolo el águila del lábaro patrio, pero desprecian a la serpiente, como si no fueran ambos símbolos nuestro orgullo nacional, por eso, acusó que ellos son los que se arrastran como traidores y van a pedir en el extranjero lo que los votos ciudadanos no les dan.

Aclaró que con la reforma ningún ciudadano que cuente con otra nacionalidad perderá sus derechos como mexicano, porque lo que se aprobó en la Cámara de Diputados, explicó, sólo aplica a las personas que posean doble o múltiple nacionalidad y deseen contender por los tres cargos ejecutivos antes mencionados, por lo que deberán renunciar formalmente a su otra ciudadanía antes de solicitar el registro de su candidatura.

El diputado federal por Jalisco expresó que los morenistas y quienes aspiran a tener cargos públicos emanados de la 4T, asumen que el único que manda es el pueblo de México, por ello el compromiso es con las mexicanas y los mexicanos, no con otros pueblos ni mucho menos con otros gobiernos extranjeros, ya que un gobernante con dos nacionalidades tiene dos intereses, y no está claro que su interés supremo sea el de México.

Indicó que ya de por sí tenemos suficiente con los traidores de la patria de la oposición, que van a pedir limosnas al extranjero, como para que no quede claro que quien aspire a gobernar a nuestro pueblo, no tenga otra nacionalidad más que la mexicana, porque dejaría en el aire a quién hay que servir si a México o a otras naciones extranjeras.

Manifestó que en una época de potencias que caen en la tentación del intervencionismo, hablar de soberanía no es un asunto retórico ideológico o partidista, sino de un compromiso de defensa de los intereses de México, sobre cualquier otra nacionalidad, porque de ello depende nuestra viabilidad como país.

Palacios Rodríguez expuso que la Cámara de Diputados aprobó que durante el ejercicio de sus funciones, los titulares no podrán adquirir otra nacionalidad ni invocar o hacer valer una distinta a la mexicana ante autoridades extranjeras. Tampoco podrán utilizar pasaportes de otros países.

El legislador jalisciense refrendó que las nuevas reglas están proyectadas para entrar en vigor a partir de los procesos electorales de 2028, por lo que no afectan a los mandatarios en funciones actuales

Insistió en que la restricción aplica exclusivamente para las tres titularidades del Poder Ejecutivo mencionadas, manteniendo intacto el derecho de la ciudadanía en general o de los migrantes a gozar de la doble nacionalidad

Reiteró que la medida defiende la soberanía nacional y garantiza que los gobernantes tengan un vínculo jurídico e interés exclusivo con el pueblo de México, evitando posibles conflictos de interés o jurar lealtad a dos banderas distintas.