Las aerolíneas se enfrentan al encarecimiento del petróleo por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Ante este panorama, Grupo Aeroméxico realizará ajustes en los precios de los boletos de avión.
El director de la aerolínea, Andrés Conesa, explicó que esta medida formará parte de su estrategia para contrarrestar el impacto en los costos operativos del sector aéreo por el repunte del precio de la turbina.
A esta se suma la gestión activa de su capacidad en vuelos con rutas menos rentables, así como un control más estricto en sus gastos, lo que se espera que se perciba en la rentabilidad durante la segunda mitad del año.
“Para el segundo trimestre esperamos recuperar aproximadamente el 50% de los costos incrementales de combustible con una trayectoria clara hacia niveles más altos a lo largo del año, alrededor del 70% en el tercer trimestre y el 100% en el cuarto trimestre, a medida que nuestras iniciativas de precios y red se reflejen plenamente en el mercado”, indicó Conesa.
De acuerdo con el directivo, hasta el momento este ajuste tarifario ha estado focalizado principalmente en el mercado internacional, al representar el 70% de los ingresos de la compañía aérea.
A pesar de ello, esto no ha significado un decremento en su demanda global, lo que ha sido calificado por la aerolínea como una “posición favorable”.
“Nos alienta la respuesta del mercado, especialmente en los mercados internacionales, donde la demanda se ha mantenido sólida y nuestras estrategias de recuperación de combustible han demostrado ser muy efectivas”, dijo.
Mientras que, en el mercado doméstico, la aerolínea ha dado mayor prioridad a sus ajustes de capacidad y rutas, pero sin bajar el dedo del renglón de su posición en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Entre otras de las acciones implementadas se encuentra la disminución en la contratación del personal, únicamente en condiciones críticas; reducciones del gasto discrecional; y la priorización del despliegue total de su flota.
Para este año, Aeroméxico recibirá dos aviones 787 Dreamliner, así como tres aviones 737 MAX, lo que le permitirá mitigar la afectación energética.
“Esperamos cerrar el año con alrededor de las 170 aeronaves frente a las 165 con las que comenzamos. La mayor expansión de flota ocurrió en 2025 cuando incorporamos cerca de 20 aeronaves nuevas. No tenemos compromisos materiales adicionales de flota este año, lo que limita la presión incremental de costos y mejora nuestra flexibilidad”, apuntó Conesa.
Frente a este contexto, Grupo Aeroméxico aseguró que aprovechara las condiciones para fortalecer su posición ante la competencia.
“Seguiremos aprovechando la flexibilidad de nuestra red, lo que nos permite ajustar rápidamente la capacidad conforme evolucionan las condiciones. A medida que el entorno se estabilice, esperamos capturar eficiencias operativas relevantes derivadas de las aeronaves incorporadas durante el último año”.
Durante el primer trimestre, los costos operativos de la aerolínea aumentaron entre el 11 y el 15%, a causa del aumento significativo del costo del combustible por la guerra entre Irán e Israel, donde Estados Unidos ha estado de por medio.
















