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Denuncian la muerte de tres bebés por bacterias en el hospital del IMSS en Jalisco

Las familias de tres bebés fallecidos tras permanecer internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Centro Médico de Occidente, del IMSS, acudieron ante la Fiscalía General de la República (FGR) para denunciar presuntas irregularidades en la atención médica y fallas en las medidas de higiene y control de infecciones.

Los padres sostienen que sus hijos contrajeron Klebsiella pneumoniae y Candida albicans durante su estancia hospitalaria y atribuyen a esas infecciones parte del deterioro que llevó a sus fallecimientos.

Los casos corresponden a Anthony Jassiel Domínguez Gómez, José Nayib Anaya Ramírez y Elián Mael Paredes Guillén, quienes murieron entre el 7 de julio y el 30 de agosto de 2026.

Sin embargo, las familias y su abogado afirman que conocen al menos otros cinco casos de recién nacidos que habrían muerto en circunstancias semejantes, por lo que estiman que el número de fallecimientos podría alcanzar hasta 12.

Los padres también cuestionan las condiciones en que opera la UCIN. Según sus testimonios, en el área permanecían alrededor de 12 bebés y aquellos que presentaban infecciones no eran aislados del resto.

Aseguran además que observaron a personal médico y de enfermería atender a distintos pacientes sin realizar un adecuado lavado de manos entre uno y otro, sin cubrebocas y sin aplicar, según los familiares, las medidas necesarias para impedir la propagación de las bacterias.

Entre sus señalamientos también mencionaron el consumo de alimentos dentro del área y otras prácticas que consideran incompatibles con las medidas de control de infecciones.

Las familias afirmaron que desde el 10 de agosto comenzaron a presentar quejas administrativas y una denuncia penal ante la FGR, Delegación Jalisco.

Uno de los casos es el de Anthony Jassiel Domínguez Gómez, quien nació el 16 de junio y murió el 7 de julio.

Sus padres, Marcela Gómez Díaz y Gerardo Domínguez, explicaron que el bebé ingresó al hospital debido a un problema intestinal y necesitaba una cirugía para reconectar su intestino.

De acuerdo con la familia, durante la hospitalización contrajo Klebsiella pneumoniae y Candida albicans. Las infecciones habrían agravado su estado hasta impedir la intervención quirúrgica.

Los padres señalaron que el acta de defunción incluye la infección por Klebsiella entre las causas relacionadas con el fallecimiento.

Marcela relató que los médicos tardaron varios días en identificar el microorganismo y establecer el tratamiento.

“Pasa como una semana y me dicen que el niño había agarrado una bacteria, pero no sabían qué bacteria era. Entonces, yo siento que tardaron como en darle el medicamento que era, por eso él empezó peor, peor.”

La madre también describió una situación que, según dijo, observó mientras su hijo permanecía hospitalizado:

“Ese día que yo le comenté del catéter, ella (la enfermera) estaba revisando a otro bebé, va a ir a revisar el mío y no traía ni guantes, ni se lavó las manos ni nada y estábamos en un área donde están los niños con la bacteria.”

La familia pide que el área sea cerrada temporalmente para realizar una limpieza y desinfección profunda.

“Pues, primeramente, para que cierren esa área, investiguen, porque aún siguen recibiendo más bebés. Injusticia por el mío, porque pues no sé, vale que ni un abrazo pude darle a causa de esa bacteria, que es lo que más me pesa, porque como es muy contagiosa, no podía yo tocarlo. De hecho, me dijeron que si tenía hijos chiquitos en mi casa.

Les dije, sí tengo una de 4 años, y mucho menos, porque la bacteria es muy contagiosa. Entonces, yo desde que mi bebé nació, no lo pude abrazar. Para nada”.

El segundo caso es el de José Nayib Anaya Ramírez, nacido el 28 de abril a las 31 semanas de gestación.

Sus padres, Lorena de Jesús Ramírez Reynoso y Miguel Ángel Anaya Orozco, aseguraron que primero contrajo Klebsiella y posteriormente Candida.

Lorena considera que su hijo pudo haber sufrido un microinfarto después de un procedimiento médico en el que, según su percepción, se habría utilizado fentanilo de manera inadecuada. La madre atribuye el deterioro posterior a las infecciones que, sostiene, adquirió durante su hospitalización.

“Yo siento que, en tema a lo del microinfarto, sí fue que se les pasó la mano como tal, por eso le dio el microinfarto. Pero ahora sí que la causa de muerte, a raíz, como les comentaba, fue la Klebsiella, y de ahí la Candida.”

Según Lorena, el acta de defunción establece como causa “choque por Candida”.

La familia también señala una diferencia de siete días entre la fecha en que sostiene que murió José Nayib y la registrada oficialmente por el IMSS.

Los padres aseguran que el bebé falleció el 7 de agosto, pero que su muerte fue registrada por el IMSS hasta el 14 de agosto.

La familia acusa que durante ese periodo el personal habría hecho parecer que el bebé continuaba con vida. Este señalamiento deberá ser esclarecido mediante la investigación correspondiente y la revisión de los registros médicos.

Los padres también denunciaron que al menor se le administró fentanilo sin su autorización.

“Nosotros jamás autorizamos el fentanilo. Porque ni siquiera nos preguntaron.”

Lorena explicó que José Nayib fue su primer hijo, aunque se trató de su tercer embarazo, y señaló que debido al trasplante renal ya no puede volver a embarazarse.

“Logrado sí, pero es el tercer embarazo, y el único ya no. Ya no puedo, o sea, no puedo arriesgarme por el trasplante renal”.

La familia solicitó que se investiguen las circunstancias del fallecimiento, la diferencia entre las fechas registradas y los tratamientos administrados. Lorena también pidió la exhumación del cuerpo para esclarecer la causa y la fecha de muerte.

El tercer caso es el de Elián Mael Paredes Guillén, hijo de Sofía Montserrat Guillén e Ignacio Ismael Paredes.

Sus padres aseguraron que nació sano y que tres días después fue intubado por una presunta infección. Permaneció alrededor de 40 días hospitalizado y murió el 30 de agosto.

La familia sostiene que contrajo Klebsiella y que posteriormente presentó fallas hepáticas y renales.

Los padres cuestionan además las diferencias que, según ellos, existen entre los documentos relacionados con el fallecimiento.

Señalaron que una doctora les informó que la muerte ocurrió por un paro cardiorrespiratorio; sin embargo, el certificado de defunción emitido por el hospital refiere falla hepática aguda, mientras que un documento del Servicio Médico Forense (Semefo) señala una enfermedad pulmonar bacteriana no identificada.

Los familiares también cuestionaron que inicialmente se planteara un posible síndrome genético hereditario como explicación del deterioro del bebé. Según los padres, esa hipótesis fue descartada después de consultar con médicos externos.

Sofía Monserrat afirmó que el director del laboratorio Unidad y del Centro Médico conocían del problema.

“Él sabía del brote, él sabía que tenía un problema y pues no estaban haciendo nada. Seguían recibiendo niños, seguían enfermándose niños, seguían muriendo niños.”

Los padres cuestionaron también el manejo de los dispositivos médicos utilizados con su hijo y señalaron que un tubo endotraqueal permaneció colocado durante 30 días.

Sofía Monserrat relató que comenzó a encontrar coincidencias entre los casos de distintos bebés y decidió acercarse a otras familias.

“No nos comentaron tal cual, pero entre cuando llegábamos las mamás a lavarnos las manos para entrar a UCIN a ver a nuestros hijos, comentábamos lo mismo todas. Nos decían que nosotros habíamos probablemente infectado a nuestros bebés en el parto. Era lo que a todas nos decían.

“Yo empecé a ver que todos los bebés tenían los mismos síntomas, o sea, la mayoría de los bebés tenían los mismos síntomas que el mío, el mismo antibiótico. Y fue cuando yo me empecé a acercar a los demás papás. Empecé a preguntar si sabían de la bacteria.

“Muchos desconocían, o sea, confiaban completamente en los informes médicos que nos daban. Y yo no paré hasta ver más papás, hasta juntar más papás, hasta que hicimos la demanda colectiva.”

Los padres solicitaron que se investiguen las circunstancias de los fallecimientos y que se determinen las responsabilidades que correspondan.

También pidieron el cierre temporal de la UCIN para realizar labores de limpieza y desinfección, así como una revisión de los protocolos de atención y control de infecciones.

Este miércoles acudieron a la delegación de la FGR para solicitar información sobre los avances de la investigación iniciada a partir de sus denuncias.

Las familias pidieron además la intervención de las autoridades sanitarias federales y de las fiscalías para establecer el origen de las infecciones y determinar si existen responsabilidades.

Los padres señalan al director general del Centro Médico por presuntamente conocer la existencia del problema. De acuerdo con sus testimonios, durante reuniones con las familias habría reconocido que existía un brote, aunque habría argumentado que no podía solucionarse de manera inmediata.

En un comunicado conjunto emitido este miércoles, la Secretaría de Salud y el IMSS informaron que en la UCIN fueron identificados brotes relacionados con Klebsiella pneumoniae y Candida albicans, los cuales, aseguraron, fueron notificados en su momento a las autoridades sanitarias estatales y federales.

Ambas instituciones lamentaron el fallecimiento de los recién nacidos y expresaron su solidaridad con sus familias.

Informaron que un equipo nacional de especialistas, con participación de expertos externos, realiza una revisión integral de la unidad. El trabajo contempla el análisis clínico y epidemiológico de cada caso, estudios de laboratorio de los microorganismos identificados para determinar su posible origen y la revisión de los procesos de prevención y control de infecciones.

El IMSS y la Secretaría de Salud también informaron que reforzaron las medidas de control en la unidad, entre ellas la toma de cultivos, limpieza y desinfección exhaustivas, delimitación de áreas y supervisión permanente de las medidas de higiene.

Las instituciones señalaron que mantienen coordinación con las autoridades sanitarias de Jalisco y que colaboran con la FGR, que investiga los hechos.

Sin embargo, destaca que el secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, había declarado en una entrevista previa, realizada este 29 de septiembre, que la dependencia estatal no había recibido ninguna notificación ni reporte sobre las denuncias relacionadas con las muertes de recién nacidos por bacterias en el Centro Médico de Occidente.

Al ser cuestionado sobre si la Secretaría de Salud había recibido dicho reporte o denuncia, el funcionario respondió:

“Esta denuncia no la tenemos en la Secretaría. Lo voy a revisar hoy mismo, porque por supuesto esta condición se hace más visible por lo que ha ocurrido recientemente en Durango con la lamentable muerte de cinco neonatos y que, sin lugar a dudas, se ameritó una serie de protocolos.”

Asimismo, ante el planteamiento de si la falta de notificación implicaría alguna irregularidad o ilegalidad, respondió:

“Ellos tienen que hacer un primer estudio como Comité de Infección Nosocomial. Y una vez que hacen un primer estudio, si lo determinan como un brote de infección nosocomial o de infección asociada a la atención médica en una unidad de neonatología, nos lo deben comunicar inmediatamente. Por esa razón, yo voy a revisar el caso también, para ver ese tema de la denuncia en dónde está y de cuántos casos podría estarse hablando.”