Ante las persistentes fallas en el abasto, almacenamiento y distribución de insumos para la salud, la diputada federal Socorro Jasso Nieto presentó un Punto de Acuerdo para exhortar a la Secretaría de Salud y a Birmex, en coordinación con el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar, a identificar las fallas de planeación y distribución que obligaron a redistribuir casi 168 millones de piezas de medicamentos e insumos médicos durante el primer semestre de 2026, y a corregirlas para evitar que se acumulen productos en unos almacenes mientras faltan en otros.
Recordó que la necesidad de vigilar toda la cadena de suministro cuenta con antecedentes graves documentados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF). En la revisión de la Cuenta Pública 2023, la ASF señaló que Birmex no acreditó la salida o existencia en almacén de 47 mil 755 unidades de medicamentos, además de documentar 7 mil 215 piezas caducas cuya destrucción no había sido acreditada por el IMSS-Bienestar a octubre de 2024.
Jasso Nieto advirtió que estas deficiencias generan dos riesgos concretos para el uso de los recursos públicos: pérdida de control en el seguimiento de las piezas adquiridas; y desperdicio de insumos que permanecen almacenados hasta caducar, mientras las unidades médicas enfrentan carencias para atender a la ciudadanía.
Asimismo, recordó que en noviembre de 2025 presentó dos proposiciones con punto de acuerdo para solicitar la revisión de los almacenes del IMSS-Bienestar, la investigación de posibles irregularidades y una mejor coordinación interinstitucional. Aunque en 2026 el Gobierno Federal modificó el acuerdo regulatorio para reconocer la urgencia de mejorar el intercambio de información y la planeación de la demanda, los problemas estructurales continúan.
La congresista del PRI señaló que fue necesario redistribuir casi 168 millones de piezas entre diferentes almacenes institucionales para corregir concentraciones indebidas y atender faltantes.
El reporte también evidencia dificultades para adjudicar claves, retrasos de proveedores y desviaciones en la distribución final. Si bien este movimiento masivo no implica de manera automática que todas las piezas hayan caducado o dejado de entregarse, la legisladora subrayó que obliga a esclarecer por qué los productos se concentraron donde no se requerían, cuánto tiempo tardaron en trasladarse y si ese movimiento generó costos o pérdidas evitables.
Advirtió que la preocupación se agrava ante los reportes recurrentes de faltantes en hospitales, tales como las denuncias realizadas en septiembre de 2026 por trabajadores del IMSS-Bienestar en Veracruz sobre la carencia de medicamentos y material quirúrgico esencial para la atención de pacientes.
Los hechos reportados en Veracruz, dijo, deben verificarse de manera específica y no pueden vincularse automáticamente con las piezas redistribuidas, aunque refuerzan la necesidad de comprobar que los medicamentos registrados en los almacenes llegan finalmente a las unidades donde se atiende a la población.
Para atender esta problemática, la diputada Socorro Jasso solicitó formalmente a las autoridades competentes verificar el destino final de las piezas redistribuidas y establecer controles que permitan conocer, por cada institución y unidad médica, qué insumos se recibieron, cuáles siguen pendientes y cuáles están próximos a caducar, e investigar los costos y las posibles pérdidas por caducidad o deterioro derivados de la redistribución de medicamentos e insumos médicos.
Además de corregir las irregularidades detectadas y dar vista a los órganos internos de control competentes cuando existan elementos que lo ameriten.
“A casi un año de los puntos de acuerdo presentados en noviembre de 2025, corresponde a la Secretaría de Salud, a Birmex y a las instituciones participantes informar qué causó la redistribución, cuál fue el destino de las piezas, qué costo tuvo corregir su asignación y qué medidas han adoptado para evitar que vuelvan a coexistir excedentes en unos almacenes y faltantes en otros”, concluyó.
















