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Precios máximos a las gasolinas provocan riesgo de desabasto nacional: Ildefonso Guajardo

En la Convención Onexpo 2026 en Mérida, Yucatán, el que fue negociador del tratado comercial vigente de Norteamérica, recordó ante empresarios gasolineros que tienen la opción de no distribuir un producto que arriesga sus negocios, porque cerrar gasolineras tendría consecuencias más graves que dejar de ofrecer diésel o gasolina Magna a un precio en el que no hay margen para pagar los costos de venderlo, como el salario de los empleados del establecimiento o los impuestos, situación que ocurre en muchos lugares del país hoy.

“El gobierno no entiende que el combustible más caro es el que no se consigue y la situación actual está llevando a que haya escasez”, dijo, “ustedes están en todo su derecho de no distribuirlo, como decisión de negocio y hasta que exista rentabilidad. No recomiendo confrontación en lo colectivo, pero cualquiera en lo individual debe tomar sus decisiones por salud de su negocio”.

En entrevista, dijo que a un empresario no le puedes pedir que se dedique a una actividad en la que tiene pérdidas y la experiencia ha demostrado que los controles de precios no funcionan en México, por lo que si el mecanismo compensatorio en manos del gobierno, -que es el IEPS- no es suficiente, la recomendación es que sencillamente se deje a la competencia el nivel que se tiene que pagar incluso en contingencias como la que se vive ahora a nivel global.

En la puerta para la renegociación del T-MEC entre Estados Unidos, Canadá y México, Guajardo dijo a los representantes gasolineros que tienen la oportunidad de cabildear con sus pares en empresas estadounidenses porque éstos a su vez tienen un gran poder en las decisiones que se tomen en Washington y muchas de las definiciones de los próximos días en temas sumamente sensibles como la seguridad impactarán de forma directa el rumbo del negocio a nivel región para los próximos años.

Y alertó que incluso en las reuniones entre altos mandos de los tres países, el trato que reciben hoy los empresarios gasolineros será una carta de negociación, porque el gobierno de Donald Trump podrá argumentar que en los últimos años en México se dan preferencias a las empresas del Estado mexicano, tienen subsidios para las compras de primera mano de petrolíferos que las otras marcas no tienen, se les permite vender diésel de menor calidad y todo eso viola el tratado, lo que los negociadores estadounidenses usarán las próximas semanas para obtener beneficios a favor de las empresas del país vecino del norte y con un daño directo para la competitividad de la industria mexicana.

“Lo que necesita la clase empresarial es un interlocutor que se siente a la mesa a dialogar sobre las decisiones que está tomando, el incremento de los precios a nivel mundial tiene al gobierno en jaque y está desquitándose ejerciendo presión a ustedes. El gobierno debe verlos como aliados y no estar antagonizando todos los días con ustedes”, expresó Ildefonso Guajardo.

Cabe recordar que, sin decreto alguno, la gasolina regular de la marca Magna de Petróleos Mexicanos (Pemex) cumplió en marzo un año con un precio topado al consumidor de 24 pesos por litro, mientras el diésel tiene su propio máximo desde abril, fijado en 27 pesos por litro. Esto, por el pacto de carácter voluntario entre el gobierno y los empresarios gasolineros, mismo que ha sido rechazado por múltiples representantes de gasolineras en el país.